domingo, 13 de noviembre de 2016

HERMANO SOL, HERMANA LUNA






Hoy voy a comentar nuevamente de un tema que me interesa mucho: de cine. Y concretamente, de la película “Hermano Sol, Hermana Luna”.

La vi por primera vez cuando apenas era una adolescente de unos 13 o 14 años, atendiendo a una invitación que nos hicieron a un grupo de alumnas del colegio donde estudiaba. Y verla, provocó una gran conmoción en mi vida no solamente por la belleza estética de la película, llevaba a cabo bajo la magistral puesta en escena por parte del afamado director Franco Zeffirelli, quien ambientó la ciudad mediaval italiana de San Gimignano como si fuera Asís, para lo cual contó no solamente con excelentes actores, sino también con una impresionante fotografía, una conmovedora música compuesta por Donovan y un riquísimo diseño de vestuario.

Decía que provocó una conmoción en mi vida, porque sufrí una verdadera conversión cristiana, pese a que me consideraba católica y que en mi familia prevalecían valores cristianos, desde quien sabe cuántas generaciones anteriores.

Y a partir de aquel momento y al no poder volverla a ver en el cine, comencé a profundizar aún más en la vida de Francisco de Asís (1182-1226), a través de varios libros y folletos. En ellos, pude entender mejor el significado de varias escenas y de los diálogos de la misma. Por ejemplo, que el papa Inocencio III magistralmente interpretado por Alex Guinnes, había tenido un sueño la noche anterior a recibir a Francisco, donde observaba como un hombrecillo vestido en harapos sostenía una iglesia que se iba cayendo hacia un lado, lo que él inmediatamente interpretó como lo que Francisco representaría para esa Iglesia descarriada, a partir de entonces, algo que también se me rebeló particularmente, cuando comprendí que no era casualidad que el actual papa Francisco, haya elegido su nombre en un momento en que nuestra iglesia católica, también atravesaba una de las peores crisis que se recuerdan en los últimos tiempos.

Con los años, pude volverla a ver mediante el sistema VHS aunque en muy mala calidad ya que apenas se la podía apreciar de tan regrabada que estaba. Por fin, cuando llegué a España y se comenzaron a digitalizar las películas, pude adquirir una en DVD aunque en un precio prohibitivo. Pero no me importó, porque a partir de allí, la he vuelto a ver repetidas veces, especialmente cuando siento la necesidad personal o espiritual de hacerlo.

Actualmente y con la abundante información existente a través de internet, me interesé por saber ya varios aspectos técnicos de la misma, particularmente en qué año se rodó, si estuvo nominada al Oscar, quiénes fueron sus intérpretes y como son sus aspectos físicos en la actualidad. Lo típico. Así fue como me enteré que la película fue grabada en el año 1972 y que estuvo solamente nominada a mejor dirección artística sin ganarla, también que los dos actores protagonistas fueron escogidos pensando en que tenían que ser desconocidos, para lograr un mayor impacto en el espectador al ver rostros frescos en el cine y que del actor que interpreta a Francisco, Graham Faulkner poco se sabe, apenas unas fotos del estreno de la película y que luego de grabarla hizo unas cuantas más, para dedicarse posteriormente a negocios particulares y de esta manera, mantener a su familia. Actualmente deberá tener 69 años, es decir casi un anciano. De la actriz que interpreta a Clara, Judi Bowker, que siguió dedicándose a la actuación, pero con pocos éxitos y sí existen imágenes de ella, tanto de joven como en la madurez, donde se puede apreciar todavía ese rostro angelical que debió enamorar a toda su época.

Navegando otro poco más corroboro ya, que existe poca información de la película y solamente encuentro una lista que habla de las peores películas del cine, colocándola injustamente a Hermano Sol Hermana Luna en ella, con el pretexto que los diálogos son cortos e incomprensibles. Nada más en desacuerdo.

Para aquellos que como yo, nos consideramos católicos, el guión y los diálogos del que participó en su construcción el mismísimo Zeffirelli, son de una gran riqueza bíblica e histórica, sin contar que las escenas son metáforas de las mismas, como por ejemplo del sueño de Inocencio III mencionado anteriormente, cuando Francisco reconstruye con sus propias manos la iglesia de San Damián perdida en los hermosos valles de la actual Le Marche en la Toscana, o de la escena donde prácticamente se juega la vida por tomar entre sus manos a una insignificante alondra en los tejados de su casa, como símbolo de su descubrimiento del verdadero sentido de la vida.

En fin, la película para mí es toda una obra de arte, que luego de analizarlo bien y de buscarlo incansablemente, prefiero no saber cómo luce actualmente Graham Faulkner. Prefiero recordarlo cuando, como metáfora de su desprendimiento de las posesiones materiales del mundo, se desnuda y escoge a Dios como su verdadero y único padre a quien en su nombre, dedicará el resto de su vida para vivir en la más grande pobreza. Desnudo como hombre, como la gran obra de Dios, en todo su esplendor de juventud y de belleza, con toda la inteligencia y la libertad para escoger lo que mejor le parezca para su vida, como solo un Padre que ama a un hijo, puede permitírselo.

Es decir, como lo hace Dios con nosotros.


domingo, 30 de octubre de 2016

LA PROTECCIÓN DE DATOS PERSONALES EN EL ECUADOR

 Foto: Verne.elpais.com
 Foto: Verne.elpais.com
Foto: Edificio Windsor. www.inforconstruccion.es

Hace algunos años salió una noticia que contaba de un escritor ecuatoriano, que ofrecía una recompensa para recuperar un ordenador suyo el mismo que contenía dos obras literarias inéditas y que lo había extraviado en un autobús en el que se movilizaba por la ciudad. Así mismo, recientemente los medios de comunicación del mundo se hicieron eco con fotografías impactantes incluidas, de una noticia curiosa en el que refería de otro escritor que tuvo que entrar desesperado a su casa en llamas -pese a las advertencias de los bomberos- para recuperar su ordenador que también contenía dos manuscritos literarios que estaban a punto de ser publicados.

Del primer caso no se sabe si respondieron a su llamada o, si por el contrario el que encontró el ordenador destruyó dicha información o en el peor de los casos, que se hubiesen publicado dichas obras con el nombre de otra persona, lo cual se incurriría también en una sustracción de propiedad intelectual. Del segundo caso, se conoció que el escritor salió ileso de la casa en llamas y que no hubo más desgracias que lamentar, porque hubiese sido triste que, a más de perder las obras, se pierda también una valiosa vida humana.

Todo aquello no hubiese sucedido si se hubiesen aplicado ciertos protocolos para proteger datos susceptibles de perderse como son aquellos que se guardan en medios digitales, porque al igual que se hubiesen perdido en un incendio o en un robo, podía también haber entrado un virus y haber hecho desaparecer dicha información, que igual hubiese sido también dramático.

Todo lo anterior me trajo a la memoria del espectacular incendio del edificio “Windsor” de Madrid en el año 2005, que lo destruyó casi totalmente y que, sin embargo, empresas como la consultora Deloitte que ocupaba 22 pisos de los 32, así como el despacho de abogados Garrigues lograron salvar sus documentos ya que realizaron copias de seguridad externa en aplicación obligatoria de la Ley de Protección de Datos española para las empresas. En el caso de los escritores, todo se solucionaba con copiar dichos manuscritos en un pendrive o en un cd y encargarlo en la casa de la abuelita, de la novia o de la persona de más confianza para estos escritores.

La aplicación de la protección de datos en España, vigente a través de la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD) desde el año 1999, es de obligado cumplimiento tanto para personas físicas como para empresas y organismos públicos y privados que dispongan de datos de carácter personal, al considerar que es un derecho fundamental de todas las personas, el poder controlar el uso que se da a nuestros datos personales y la capacidad para disponer y decidir sobre los mismos, evitando de esta manera que su mal uso pueda afectar a nuestro derecho a la intimidad y a nuestros derechos y libertades públicas.

El no cumplimiento o la negligencia en el manejo de los datos, puede suponer fuertes sanciones económicas que pueden ir desde 600 hasta los 600.000 euros dependiendo de la gravedad y del tipo de infracción.

Todo esto lo saco a colación, por cuanto en estos momentos en Ecuador ha propuesto la presidenta de la Asamblea, Gabriela Rivadeneira, el proyecto de Protección de los Derechos a la Intimidad y Privacidad sobre los Datos Personales y que, lamentablemente no se los está debatiendo con la importancia que se merece, ya que parece que es más interesante para los medios, saber si Maduro cae o no del gobierno de Venezuela.

Y es una pena que esto suceda, ya que este tema afecta no solamente a los datos personales que el gobierno recopila sino a todas las empresas y a los ecuatorianos en general, que como vemos en el caso de los escritores, su aplicación y protocolos de protección, sirven incluso para cualquier persona.

Así mismo, me preocupa que a falta de una ley de este tipo en el Ecuador, no sé si se está atentando contra los derechos de las personas cuando por ejemplo veo publicaciones en forma de anuncios a través de los medios que dicen más o menos así: “ que el fulanito tal  -con nombres y apellidos completos-  ya no trabaja en la empresa tal y que cualquier acto que realice esta persona en nombre la misma no se responsabilizan de sus consecuencias” despertando la sospecha en el público en general que el sujeto mencionado realizaba prácticas inmorales y que por tal motivo alertan a la ciudadanía y que, no me llamaría la atención que el sujeto tenga luego serias dificultades para encontrar trabajo con semejante exposición pública de sus datos personales. Así mismo, empresas tanto públicas o privadas que solicitan en los currículums teléfonos y nombres de anteriores jefes de trabajo que luego de tanta inestabilidad laboral y de quien Dios sabe cuántas violaciones a sus derechos laborales se cometieron, entre ellos el famoso “visto bueno”, encima se les de cierta potestad, para que con su opinión decidan el futuro laboral del ex empleado, atentando de esta manera a su legítimo derecho a proteger su intimidad, a sus antecedentes y a tener un trabajo digno.


Por tal razón, espero que se debata y se aporten opiniones y sugerencias a esta ley que afortunadamente está recién presentada y que se informe a la ciudadanía de las ventajas de tenerlo, que como he sabido, ya lo están aplicando en el 67% de países de Sudamérica y que en el caso concreto de Uruguay incluso se ha convocado a un concurso para motivar a niños y jóvenes sobre la importancia de resguardar su información, algo digno de ser imitado.

lunes, 10 de octubre de 2016

NARCISISMO ECUATORIANO ANTE LA JUSTICIA



Como todos sabemos (o deberíamos saber), los poderes del estado son tres: Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Estos poderes constituyen la columna vertebral de un país y deben ser respetados por todos los ciudadanos, ya que el no hacerlo es como si desconociéramos que existe un país llamado Ecuador.

Esto lo comento porque hace pocos días leía un editorial del periodista Iván Sandoval Carrión titulado “Narcisismo a la ecuatoriana”, la misma que no pude estar más de acuerdo en su contenido ya que viviendo en otro país, se me hace más evidente que dicho narcisismo se ha constituido en un caso ya de patología social, a tal punto que se ha llegado a irrespetar a estos pilares del estado en todas sus formas, con el pretexto de que todo se puede decir en el país de la libertad de expresión.

Bien decía mi padre que un ecuatoriano presume tanto que, de lo único que no puede hacerlo es de haber sido astronauta ya que oficialmente, ninguno lo ha sido. Por lo mismo, al ser lo máximo, es bastante difícil encontrar en alguien la más mínima autocrítica peor que ofrezca disculpas por una agresión tanto física como de palabra.

Y donde se hace más evidente este narcisismo ecuatoriano es en gente que por algún motivo, ocupa un sitial predominante en la sociedad llámense éstos políticos, periodistas, presentadores, deportistas o empresarios que, ante posibles delitos o ya inmersos en procesos judiciales, se dan el lujo de negar o de desobedecer las leyes, lo cual me preocupa en demasía y que de hecho ya lo había manifestado hace algún tiempo en este mismo blog, al tener la percepción que ese defecto persiste o que incluso se ha agudizado aún más con el surgimiento de las redes sociales, provocando que la ciudadanía los imite, ahondando aún más la ignorancia y la indefensión.

Y esto que comento es fácil comprobarlo cuando por ejemplo si el veredicto de un juicio falla a favor del interesado, entonces sí es justicia, pero si por el contrario es desfavorable, esa justicia simplemente no existe. También es frecuente escucharlos que emiten por adelantado juicios como: “fue una impericia”, “fue un crimen pasional” o “fue un acto de corrupción” todos ello, ANTES que se lleve a cabo el debido proceso, desconociendo no sé si consciente o inconscientemente el artículo 76 de la Constitución del Ecuador y artículo 11 de la Carta Fundamental de los Derechos Humanos, que establece la inocencia de una persona como regla hasta que se demuestre lo contrario.

Así mismo, he leído en la prensa frases como: “el presunto delito” cuando la cosa ya ha sido juzgada y se ha emitido la sanción o pena correspondiente, todo porque me da la impresión que no les ha gustado las sentencias emitidas.

Por ello será, de casos tan sonados como el de un conocido presentador de noticias que afirmó durante una entrevista que en la dictadura de Pinochet había estabilidad en Chile y que al solicitarle la opinión pública que rectifique, no solamente que no lo hizo sino que se reafirmó en su apreciación mediante una explicación cantinflesca que no dejó indiferente a nadie, o el caso de un capitán de corbeta quien hizo una reclamación mediante una carta electrónica al mismísimo presidente de la república y que al encontrarse frente a una inminente sanción, no se retractó de lo dicho sino que manifestó que lo que quería decir había sido otra cosa, o el caso más reciente de un candidato a la presidencia quien acusó a la esposa de un funcionario del estado de cobrar dos sueldos por parte del gobierno para luego de un juicio y de declararsele culpable de atentar contra la honra y el buen nombre de las personas, manifeste que con ese juicio se lo está persiguiendo por ser candidato de la oposición, para luego cumplir a regañadientes la sentencia a los 21 días cuando el juez determinó un plazo de 48 horas.

Y así, numerosos ejemplos se podrían comentar que por ello, creo que es necesario reforzar la información a través de los medios de comunicación y del gobierno, los mismos que deben instruir además a la sociedad de cómo funciona la justicia, del contenido de la Constitución y de los códigos penal y civil, para que la ciudadanía conozca sus derechos y los haga valer y que ante delitos actúe y que si no está conforme con un fallo y cree que es injusto, lo apele y que además los medios, se hagan eco y cubran hasta la saciedad de casos que afectan a los de a pie y no solamente de los que afectan a los poderosos.

Caso contrario, la sociedad ecuatoriana va camino hacia un peligrosísimo caos, donde todos dicen o hacen lo que les da la gana y donde pocos se atreven a hacer uso del sistema judicial que, con las imperfecciones propias del haber sido creado por el hombre, aún funciona y rige las normas para el normal funcionamiento de la sociedad.

sábado, 24 de septiembre de 2016

ELCAMPEONATO MUNDIAL DE HORNADO

                                           Foto: bolivar.gob.ec


                                                  Foto:www.alhama.com

En los próximos días se realizará en Ecuador, el Campeonato Mundial del Hornado en donde participantes de varias provincias, expondrán sus mejores platos y donde solamente uno, el que reúna ciertas condiciones como mejor presentación y mejor sabor, será el ganador.

Particularmente -y no porque mis padres sean oriundos de San José de Chimbo, provincia de Bolívar-, creo que el representante de esta zona se merecería ganar el primer lugar ya que el hornado que se prepara allí, es el más ecológico al ser adobado con productos naturales entre los que se destaca el “achiote” y luego horneado en típicos hornos de leña, lo que le quita esa desagradable apariencia en extremo grasosa de otras presentaciones, al ser su misma grasa la que se encarga de asarlo y darle el sabor tan característico propio del ya famoso, “Hornado de Chimbo.

Características que espero sean apreciadas y que aparte de ello, sea cual fuera el ganador, deseo aplaudir este tipo de eventos que se están instaurando de manera reciente en Ecuador, considerando que como en otros países particularmente europeos, los concursos, ferias gastronómicas o campeonatos, sirven no solamente para degustar los platos y ver sus presentaciones, sino también para promocionar las regiones y los productos que allí se crean y se elaboran.

Por poner un ejemplo, en el caso del chancho se debería promocionar la crianza regional de este tipo de animales, con los debidos cuidados sanitarios claro está, de tal manera que al degustar el “hornado”, “fritada” o “menudo”, se aprecien también las características ambientales de donde se crió este animal ya que, si bien es cierto, en todo el Ecuador se los cría, parece ser que en determinadas regiones existen condiciones ambientales que favorecen su crianza haciendo que su sabor destaque de entre los demás. Así mismo sus acompañantes que en este caso hablaríamos del maíz, difiere su sabor  o en su tamaño según el lugar donde se lo siembre, lo cual sería un valor añadido a la degustación.

Otro valor añadido en el hornado sería las condiciones sanitarias en que se crió el animal, ya que por ejemplo aquí en España en las matanzas domiciliarias que es como se hace en Ecuador para preparar este plato, debería estar presente necesariamente un veterinario autorizado para su consumo seguro, ya que revisa las vísceras y la presencia o no de triquina, e incluso aconseja a qué temperaturas debería ser cocida su carne para garantizar la desaparición de estos dañinos microorganismos así como su adecuada congelación y conservación.


Condiciones que se deberían aplicar no solamente al chancho sino también a otros animales o productos típicos del Ecuador como son el café, los bizcochos, las cocadas, los helados, los ceviches, los quesos, etc. que no solamente garantizarían su sabor, sino también la salud de quienes los consumen, el trabajo de mucha gente que vive de la cocina y lo que es más importante, el conocimiento pormenorizado de lo que aporta cada región del Ecuador, de sus características ambientales para el desarrollo de los productos, dándoles prestigio y en consecuencia, atrayendo el trabajo y el turismo que provocaría el tan anhelado cambio de matriz productiva y así no depender tanto del petróleo.

sábado, 3 de septiembre de 2016

LA SECCIÓN FEMENINA

                                                                       Foto: www.elpais.com

                                         Foto: www.teinteresa.es

                                                                     Foto: files.umblog.org

Definitivamente me he llegado a convencer que las cosas se miran de distinta manera, dependiendo del lugar en que se las mira.

Para una expatriada como yo, recién llegada de Ecuador hace casi 18 años, hubo cosas que me llamaron poderosamente la atención de la cultura española. Aparte del exceso de autocrítica -al contrario que en Ecuador-, me llamó la atención también, el exceso de responsabilidad y atención que prestan las labores pequeñas o aparentemente sin importancia.

Como ya es costumbre, comentaré ejemplos.

Frecuentábamos como suelen hacerlo los migrantes venidos de otros países cuando acaban de llegar a un país extraño, la iglesia de Guadalupe en la calle Puerto Rico de Madrid y allí el párroco, el recordado P. Marco Álvarez de Toledo, coordinaba con los demás sacerdotes y un grupo de voluntarios españoles, acciones encaminadas a procurarnos la mejor estadía posible en nuestro nuevo país. Entre dichas acciones se encontraban talleres, convivencias, paseos a lugares emblemáticos, etc.

Y fue durante esas acciones que caí en cuenta por primera vez de este detalle que forma parte de la cultura española, aunque lamentablemente también he constatado que se va perdiendo con eso de la “modernidad”.

Recuerdo con particular relevancia que se planificó un viaje a El Escorial en la que nosotros fungiríamos de invitados especiales. Para ello, los voluntarios dedicaron unos 15 días a preparar el paseo, previa algunas reuniones para coordinar la misma. Uno se encargaría de contactar con el representante del monasterio para que no nos cobren la entrada puesto que sería una visita de carácter parroquial; otro se encargaría de contactar con el autobús para que nos hagan un especial descuento como efectivamente sucedió; otro en cambio se encargaría de recopilar por cuanto medio sea posible toda la historia del monasterio, resumiéndola y fotocopiándola en un número de hojas suficientes para cada uno de los viajantes y hasta hubo uno que se encargó de monitorear el pronóstico del tiempo para que no nos pille un mal tiempo.

Cada uno cumpliría una misión que lógicamente provocó un resultado perfecto ante unos invitados que observábamos estupefactos, no solamente la seriedad con que se tomaron el asunto, sino la sincera preocupación que mostraron para que disfrutáramos lo mejor posible de aquel por supuesto, inolvidable paseo. Nosotros que, acostumbrados a ver la improvisación, los resultados mediocres y la individualidad como forma de trabajar, no atinamos ni siquiera a sugerir alternativas.

Y ésa ha sido la constante a lo largo de mi estadía en España: observar actividades de la vida diaria que quizás no tengan el reconocimiento de una obra monumental, pero que produce satisfacción a quien lo hace y la admiración de quienes lo apreciamos. Por ejemplo, la limpieza profunda de una casa donde no se apreciará ni una mota de polvo, o de objetos que quedan brillantes permitiendo su conservación y su encanto con el pasar de los años, o de los vidrios de las ventanas sin una esquina borrosa; o la minuciosidad para preparar una comida, escogiendo los mejores productos y utilizando las herramientas adecuadas para cada platillo; o en el caso de la albañilería, los meticulosos acabados de una reforma que han transformado un piso con más de cien años, en un piso de lujo con las comodidades de la vida actual; o para mí lo más asombroso, el simple arreglo de una pieza de vestir que queda tan perfecto que parece nueva…

Por lo mismo, me preguntaba en dónde estaría el origen de esta forma de organizarse y de trabajar cuidando todos los detalles, ya que si bien en mi país, también tuve familiares o amigos que se dedicaron a ser amas de casa, a la costura, a la cocina o a ser docentes, no alcanzaban el nivel de excelencia o de atención que he visto aquí. Y luego de reflexionarlo mucho, concluyo que lógicamente debe ser de una educación trasmitida de generación en generación por una parte y luego, de la parte oficial es decir desde la escuela o centros de aprendizaje.

Y revisando la historia de España, me he topado con la llamada “Sección Femenina” que, independientemente del origen o de la implicación ideológica que haya tenido, ya que fue considerada la rama femenina de la Falange Española durante la dictadura franquista y que tantas opiniones antagónicas provocan hasta el día de hoy, al coincidir muchos en que fue una operación para subyugar o dominar a la mujer o, por la contraparte quienes aseguran que permitió levantar el país luego de una cruenta guerra civil y donde había tanta carestía en todos los niveles. Por lo mismo, comparto la segunda opción porque considero que no hay que desmerecer las cosas buenas que, a mi modo de ver, serían el origen de los grandes emprendimientos que se constituyen actualmente en el motor de la economía de España y de su marca como país.

La Sección Femenina era una especie de servicio social obligatorio que debían cumplir las mujeres españolas entre 19 y 35 años, algo parecido al servicio militar en los varones y cuyo objetivo era formar futuras amas de casa bajo los principios del régimen. Se dice que se basó en una experiencia similar en Alemania y las mujeres estaban obligadas a cumplirla ya que, de no hacerlo, no podrían participar en un concurso de oposiciones para ejercer una profesión o no podían sacar un pasaporte e incluso el carnet de conducir, por ejemplo.

Durante los 6 meses que duraba el servicio social obligatorio, se les entregaba además, una enciclopedia-guía que constaba de 10 capítulos la misma que hablaba de Religión (Historia Sagrada), Formación Política, Convivencia Social, Economía Doméstica, Ropa Blanca, Decoración, Enseñanzas del Hogar, Puericultura postnatal e Higiene.

Fue a través de ella que las mujeres aprendían como se debía hacer la limpieza de la casa, como se hacían las camas, el lavado de ropa, el planchado, como quitar las manchas, la distribución de la casa, en la cocina cuáles eran sus útiles, la conservación de los alimentos, cómo reconocer el pescado fresco, la calidad de las carnes o como preparar una buena sopa, en costura cómo se hacían los dobladillos, zurcidos, ojales, frunces y en educación sanitaria del hogar, como tratar las heridas y traumatismos domésticos, etc.

Además, en el medio rural llegaban las “Cátedras Ambulantes” que fomentaban las “Granjas Escuelas”, como una manera de enseñar a las mujeres a montar pequeñas microempresas.

Por ello, he llegado a la conclusión que los guisos y pucheros de las madres y abuelas que se instruyeron allí, seguramente sirvieron de inspiración para los grandes cocineros de hoy como los hermanos Roca, Ferrán Adría o Juan Mari Arzak por citar algunos. También sus labores de costura fueron el germen de la reconocida a nivel mundial, industria de la moda con marcas como Zara, Pronovias y otros, ya que por ejemplo Amancio Ortega empezó trabajando junto con su mujer en una mercería desde donde elegirían con primor todos los materiales para dar acabados a bellas prendas de vestir, que luego cosía Rosalía Mera. O los pequeños emprendimientos de productos artesanales como quesos, repostería o tejidos que se exportan a otros países.

Pequeños trabajos bien hechos que tomarán varios días de dedicación y esfuerzo, pero que son el fiel reflejo de un país y de una sociedad.

martes, 9 de agosto de 2016

LEY DE JANTE



                                         Foto. Sociedad danesa. enexclusiva.com

La primera vez que leí algo sobre la Ley de Jante, fue durante una entrevista realizada por la revista EPS a la actriz danesa Sidse Babett knudsen de la serie televisiva “Borgen”, quien manifestaba que el Janteloven (en danés) es una regla no escrita y fuertemente arraigada en países como Dinamarca, Suecia, Noruega o Finlandia, que prohíbe entre otras cosas, la arrogancia y la ostentación algo que como sabemos, es muy frecuente entre los habitantes de nuestros países de latino américa.

Y para ejemplarizarlo mejor, la actriz contaba que en las escuelas de interpretación a los estudiantes no se les decía que se estaban convirtiendo en artistas sino que “solo desempeñaban un oficio” y que ella misma como producto de la educación recibida, cuando deseaba aportar alguna buena idea de la que estaba fuertemente convencida, lo hacía como que provenía de otra persona ya que, a la par que le daba vergüenza que la tomen como un genio, su primera película en Hollywood la rodó recién cuanto tuvo 47 años, lo cual no tenía sentido para ella sentirse más que los demás.

Luego de leer aquella entrevista, comencé a investigar más sobre el tema y descubrí que esta ley no solamente está bastante arraigada en los países escandinavos, sino que incluso se asegura que existe desde comienzos de la civilización y que no se hizo oficial hasta 1933 cuando el escritor danés-noruego Aksel Sandemose lo menciona por primera vez en su libro “Un refugiado sobrepasa sus límites”, donde retrata a su ciudad “Jante” a principios del siglo XX, como un ejemplo de colectividad y donde nadie es mejor que nadie.

Según lo que he podido comprender y para resumirla lo mejor posible, la ley de Jante es una norma socio-cultural que se basa en el valor del anonimato como un medio para evitar tener problemas, que desaprueba socialmente a aquel que se considera mejor o por encima de los demás y que la humildad se asume como un estilo de vida.

Además, es una regla de consideración y de respeto hacia los demás, que incluso los gobernantes lo han asumido como suyo y por tal razón aplican sus políticas basándose en estas premisas. Debe ser por ello entonces, que estos países se destacan por sus envidiables políticas de bienestar basados en la igualdad de oportunidades, la equilibrada distribución de recursos y la homogeneidad de sus ciudadanos, es decir que es imposible distinguirlos por su condición social o económica.

Aunque está sujeta a diversas interpretaciones -seguramente por causa de los idiomas- se aclara que no es que se critique el éxito, pero que les parece de mal gusto estar alardeando sobre ello, más que nada por consideración a que los demás no han tenido tal vez las mismas oportunidades, o porque no tienen las mismas capacidades.

Pero como nada es perfecto, se quejan también que últimamente se está perdiendo mucho la práctica de estos principios, por causa del consumismo enloquecedor que contagia a los jóvenes particularmente, lo que les lleva a actuar egoístamente.

Para concluir, transcribo el decálogo de esta ley extraída de Wikipedia a ver si lo aplicamos también a nuestra vida, que de seguro nos servirá para hacer una mejor sociedad:

1. No debes pensar que tú eres especial.
2. No debes pensar que tú estás a la misma altura que los demás.
3. No debes pensar que tú eres más listo que los demás.
4. No debes pensar que eres mejor que los demás.
5. No debes pensar que sabes más que los demás.
6. No debes pensar que eres más importante que los demás.
7. No debes pensar que eres bueno en nada.
8. No te rías de los demás.
9. No debes pensar que los demás se preocupan por ti.
10. No debes pensar que tú puedes enseñar algo a los demás.
Una undécima norma fue añadida más tarde por Sandemose:
       11. ¿Crees que existe algo que no sepan los demás sobre ti?

domingo, 24 de julio de 2016

CARLOS III, el mejor alcalde de Madrid

Foto: Carlos III

                                         Foto: Paseo de las Delicias. Museo del Prado


                                          Foto: Museo del Prado


                                         La Puerta de Alcalá y El Retiro. Foto: abc.es

El rey Carlos III es considerado como el mejor alcalde que ha tenido Madrid. Y creo que mejor título no se le pudo dar ya que supo poner a la capital de España en el más alto sitial dentro de las más bellas ciudades europeas, cuyo encanto persiste y se acrecienta con el tiempo, provocando la admiración de propios y extraños.

Su obra en Madrid me ha llamado particularmente la atención dada la época en que se decidió transformar la ciudad, es decir en la segunda mitad del siglo XVIII, por cuanto supo ser un visionario constituyéndose en un ejemplo para la gestión de grandes ciudades y con grandes problemas, ya que la ciudadanía espera de sus gobernantes o alcaldes no parches ni soluciones micros, como una callecita por aquí, una piscina por acá o unos busesitos por allá, sino grandes soluciones a problemas estructurales como los tenía Madrid en concreto y España en general durante aquella época.

Carlos III (1716-1788), fue inicialmente rey de Nápoles y de Sicilia y le tocó asumir el reinado de España al morir sus dos hermanastros que no dejaron descendencia. Cuenta la leyenda que él no quería ser rey de España ya que se encontraba cómodamente viviendo en Nápoles y que rezaba para que su hermano Fernando VI no muriera, pero llegada la hora, asumió el reinado con responsabilidad y entrega dignas de reconocimiento hasta el día de hoy.

Cuando Carlos III llegó a España y concretamente a Madrid en 1759, la encontró desorganizada, saturada de gente -unos 160.000 habitantes -, evidenciando una desproporción con el número de viviendas y viviendo en pésimas condiciones higiénicas, a tal punto que decían que se percibía un aire irrespirable en la ciudad, las llamadas “Mareas de Madrid” ya que la gente al carecer de alcantarillado, tiraba todo a la calle incluso los restos de los animales que mataban para las carnicerías y consecuentemente se descomponía todo, provocando estos desagradables olores y enfermedades en la población.

Constatando todo aquello, se propuso realizar cambios estructurales y darle a la ciudad un aire más moderno, dada su condición de Corte y de su importancia económica.

Para ello se basó en las ideas de la “Ilustración”, las mismas que nacieron en Francia y cuyo esencia principal consiste, en que todas las obras que hace un gobierno, deberían beneficiar a todo el pueblo.

De acuerdo a Carlos Sanbricio en su obra “Vivienda y crecimiento urbano en el Madrid de Carlos III” la política urbana se centró en los siguientes aspectos:

1.- Una política de embellecimiento urbano siguiendo las pautas marcadas por Patte en el Paris de Luis XIV definiendo paseos, alamedas y jardines.
2.- Organización de un sistema de alcantarillado, empedrado e iluminación de las calles y,
3.- Propugnación de la construcción de edificios de la administración centralizando el estado.

Para éste último se establece el Paseo del Prado como zona noble de la ciudad y como opción alternativa al Madrid de los Austrias, desamortizando los conventos y permitiendo la construcción de palacios, convirtiéndole de esta manera en la zona más culta de la villa, además de edificios administrativos.

Para todo esto contó con dos arquitectos de prestigio como lo eran Juan Antonio de Villanueva, autor del Museo del Prado que inicialmente era el Centro de Historia Natural y Francesco Sabatini autor de edificios representativos como el Palacio de Aranjuez, que lo trajo de Italia ya que había construido el Palacio de Caserta para lo cual lo nombró Director Oficial de Obras Públicas.

Pero como suele suceder en estos casos de grandes cambios, lo difícil es cambiar la mentalidad de la gente, ya que hubo reticencias iniciales al proyecto de higiene, llegándose a decir incluso que las “Mareas de Madrid” los protegía del frío invierno, por lo que el rey tuvo que cambiar su política y lograr con ello al cabo de tres escasos años, que Madrid se convirtiera en una de las ciudades más limpias de Europa.

También tuvo que convencer a la gente de su propuesta hacia nuevos modelos de vivienda, no solo cambiando la fachada sino sus condiciones, es decir para que hagan sus necesidades fisiológicas dentro de las mismas y construyendo más pisos encima de las casas de uno o dos pisos y así solucionar el problema de la falta de viviendas.

Luego de solucionar los problemas de higiene se lanzó a la renovación exterior de la ciudad para lo cual dotó de fuentes y piletas como la famosa Cibeles y de nuevas vías de acceso a través de los Paseos de Las Delicias, de la Chopera y de Las Acacias, ajardinandolas para darles elegancia y belleza.

Debido a su gran amor por la naturaleza y de acuerdo a las tendencias de las ciudades europeas, creó también a lo largo del Paseo del Prado un espacio para ello, mediante el Centro de Historia Natural y el Jardín Botánico, lugar donde logró reunir más de 3000 especies traídas de todo el mundo y desde donde cada mañana, se repartían a la gente de la ciudad todas las plantas medicinales que requerían para sus males y dolencias.

En el ámbito cultural Carlos III entendió que la prosperidad de un país pasaba por el desarrollo cultural y educativo y por lo mismo, puso particular empeño en difundir el conocimiento, la historia y las artes a través de instituciones de enseñanza superior como la Academias de las Artes y la de San Fernando.

También potenció la agricultura dotándole de tecnología de la época.

Pero quizá su obra más conocida turísticamente hablando es la famosa Puerta de Alcalá, llamada así porque desde allí iniciaba el camino hacia Alcalá de Henares y que fue encargado a su arquitecto fetiche, Francesco Sabatini. También junto a la Puerta de Alcalá se encuentra el famoso parque de El Retiro el mismo que se encontraba vallado para uso privado de la realeza y que Carlos III lo abrió para uso y disfrute del pueblo hasta el día de hoy.

Son muchas las obras que realizó este rey que sin duda dejan en claro del porqué de ser considerado el mejor alcalde que ha tenido Madrid, demostrando al mismo tiempo que la preparación, las ideas claras, un buen equipo de trabajo y la voluntad de servicio hacia los demás, son fundamentales para dirigir una ciudad o un país y de esta manera obtener excelentes resultados que trascienden el tiempo.