martes, 9 de agosto de 2016

LEY DE JANTE



                                         Foto. Sociedad danesa. enexclusiva.com

La primera vez que leí algo sobre la Ley de Jante, fue durante una entrevista realizada por la revista EPS a la actriz danesa Sidse Babett knudsen de la serie televisiva “Borgen”, quien manifestaba que el Janteloven (en danés) es una regla no escrita y fuertemente arraigada en países como Dinamarca, Suecia, Noruega o Finlandia, que prohíbe entre otras cosas, la arrogancia y la ostentación algo que como sabemos, es muy frecuente entre los habitantes de nuestros países de latino américa.

Y para ejemplarizarlo mejor, la actriz contaba que en las escuelas de interpretación a los estudiantes no se les decía que se estaban convirtiendo en artistas sino que “solo desempeñaban un oficio” y que ella misma como producto de la educación recibida, cuando deseaba aportar alguna buena idea de la que estaba fuertemente convencida, lo hacía como que provenía de otra persona ya que, a la par que le daba vergüenza que la tomen como un genio, su primera película en Hollywood la rodó recién cuanto tuvo 47 años, lo cual no tenía sentido para ella sentirse más que los demás.

Luego de leer aquella entrevista, comencé a investigar más sobre el tema y descubrí que esta ley no solamente está bastante arraigada en los países escandinavos, sino que incluso se asegura que existe desde comienzos de la civilización y que no se hizo oficial hasta 1933 cuando el escritor danés-noruego Aksel Sandemose lo menciona por primera vez en su libro “Un refugiado sobrepasa sus límites”, donde retrata a su ciudad “Jante” a principios del siglo XX, como un ejemplo de colectividad y donde nadie es mejor que nadie.

Según lo que he podido comprender y para resumirla lo mejor posible, la ley de Jante es una norma socio-cultural que se basa en el valor del anonimato como un medio para evitar tener problemas, que desaprueba socialmente a aquel que se considera mejor o por encima de los demás y que la humildad se asume como un estilo de vida.

Además, es una regla de consideración y de respeto hacia los demás, que incluso los gobernantes lo han asumido como suyo y por tal razón aplican sus políticas basándose en estas premisas. Debe ser por ello entonces, que estos países se destacan por sus envidiables políticas de bienestar basados en la igualdad de oportunidades, la equilibrada distribución de recursos y la homogeneidad de sus ciudadanos, es decir que es imposible distinguirlos por su condición social o económica.

Aunque está sujeta a diversas interpretaciones -seguramente por causa de los idiomas- se aclara que no es que se critique el éxito, pero que les parece de mal gusto estar alardeando sobre ello, más que nada por consideración a que los demás no han tenido tal vez las mismas oportunidades, o porque no tienen las mismas capacidades.

Pero como nada es perfecto, se quejan también que últimamente se está perdiendo mucho la práctica de estos principios, por causa del consumismo enloquecedor que contagia a los jóvenes particularmente, lo que les lleva a actuar egoístamente.

Para concluir, transcribo el decálogo de esta ley extraída de Wikipedia a ver si lo aplicamos también a nuestra vida, que de seguro nos servirá para hacer una mejor sociedad:

1. No debes pensar que tú eres especial.
2. No debes pensar que tú estás a la misma altura que los demás.
3. No debes pensar que tú eres más listo que los demás.
4. No debes pensar que eres mejor que los demás.
5. No debes pensar que sabes más que los demás.
6. No debes pensar que eres más importante que los demás.
7. No debes pensar que eres bueno en nada.
8. No te rías de los demás.
9. No debes pensar que los demás se preocupan por ti.
10. No debes pensar que tú puedes enseñar algo a los demás.
Una undécima norma fue añadida más tarde por Sandemose:
       11. ¿Crees que existe algo que no sepan los demás sobre ti?

domingo, 24 de julio de 2016

CARLOS III, el mejor alcalde de Madrid

Foto: Carlos III

                                         Foto: Paseo de las Delicias. Museo del Prado


                                          Foto: Museo del Prado


                                         La Puerta de Alcalá y El Retiro. Foto: abc.es

El rey Carlos III es considerado como el mejor alcalde que ha tenido Madrid. Y creo que mejor título no se le pudo dar ya que supo poner a la capital de España en el más alto sitial dentro de las más bellas ciudades europeas, cuyo encanto persiste y se acrecienta con el tiempo, provocando la admiración de propios y extraños.

Su obra en Madrid me ha llamado particularmente la atención dada la época en que se decidió transformar la ciudad, es decir en la segunda mitad del siglo XVIII, por cuanto supo ser un visionario constituyéndose en un ejemplo para la gestión de grandes ciudades y con grandes problemas, ya que la ciudadanía espera de sus gobernantes o alcaldes no parches ni soluciones micros, como una callecita por aquí, una piscina por acá o unos busesitos por allá, sino grandes soluciones a problemas estructurales como los tenía Madrid en concreto y España en general durante aquella época.

Carlos III (1716-1788), fue inicialmente rey de Nápoles y de Sicilia y le tocó asumir el reinado de España al morir sus dos hermanastros que no dejaron descendencia. Cuenta la leyenda que él no quería ser rey de España ya que se encontraba cómodamente viviendo en Nápoles y que rezaba para que su hermano Fernando VI no muriera, pero llegada la hora, asumió el reinado con responsabilidad y entrega dignas de reconocimiento hasta el día de hoy.

Cuando Carlos III llegó a España y concretamente a Madrid en 1759, la encontró desorganizada, saturada de gente -unos 160.000 habitantes -, evidenciando una desproporción con el número de viviendas y viviendo en pésimas condiciones higiénicas, a tal punto que decían que se percibía un aire irrespirable en la ciudad, las llamadas “Mareas de Madrid” ya que la gente al carecer de alcantarillado, tiraba todo a la calle incluso los restos de los animales que mataban para las carnicerías y consecuentemente se descomponía todo, provocando estos desagradables olores y enfermedades en la población.

Constatando todo aquello, se propuso realizar cambios estructurales y darle a la ciudad un aire más moderno, dada su condición de Corte y de su importancia económica.

Para ello se basó en las ideas de la “Ilustración”, las mismas que nacieron en Francia y cuyo esencia principal consiste, en que todas las obras que hace un gobierno, deberían beneficiar a todo el pueblo.

De acuerdo a Carlos Sanbricio en su obra “Vivienda y crecimiento urbano en el Madrid de Carlos III” la política urbana se centró en los siguientes aspectos:

1.- Una política de embellecimiento urbano siguiendo las pautas marcadas por Patte en el Paris de Luis XIV definiendo paseos, alamedas y jardines.
2.- Organización de un sistema de alcantarillado, empedrado e iluminación de las calles y,
3.- Propugnación de la construcción de edificios de la administración centralizando el estado.

Para éste último se establece el Paseo del Prado como zona noble de la ciudad y como opción alternativa al Madrid de los Austrias, desamortizando los conventos y permitiendo la construcción de palacios, convirtiéndole de esta manera en la zona más culta de la villa, además de edificios administrativos.

Para todo esto contó con dos arquitectos de prestigio como lo eran Juan Antonio de Villanueva, autor del Museo del Prado que inicialmente era el Centro de Historia Natural y Francesco Sabatini autor de edificios representativos como el Palacio de Aranjuez, que lo trajo de Italia ya que había construido el Palacio de Caserta para lo cual lo nombró Director Oficial de Obras Públicas.

Pero como suele suceder en estos casos de grandes cambios, lo difícil es cambiar la mentalidad de la gente, ya que hubo reticencias iniciales al proyecto de higiene, llegándose a decir incluso que las “Mareas de Madrid” los protegía del frío invierno, por lo que el rey tuvo que cambiar su política y lograr con ello al cabo de tres escasos años, que Madrid se convirtiera en una de las ciudades más limpias de Europa.

También tuvo que convencer a la gente de su propuesta hacia nuevos modelos de vivienda, no solo cambiando la fachada sino sus condiciones, es decir para que hagan sus necesidades fisiológicas dentro de las mismas y construyendo más pisos encima de las casas de uno o dos pisos y así solucionar el problema de la falta de viviendas.

Luego de solucionar los problemas de higiene se lanzó a la renovación exterior de la ciudad para lo cual dotó de fuentes y piletas como la famosa Cibeles y de nuevas vías de acceso a través de los Paseos de Las Delicias, de la Chopera y de Las Acacias, ajardinandolas para darles elegancia y belleza.

Debido a su gran amor por la naturaleza y de acuerdo a las tendencias de las ciudades europeas, creó también a lo largo del Paseo del Prado un espacio para ello, mediante el Centro de Historia Natural y el Jardín Botánico, lugar donde logró reunir más de 3000 especies traídas de todo el mundo y desde donde cada mañana, se repartían a la gente de la ciudad todas las plantas medicinales que requerían para sus males y dolencias.

En el ámbito cultural Carlos III entendió que la prosperidad de un país pasaba por el desarrollo cultural y educativo y por lo mismo, puso particular empeño en difundir el conocimiento, la historia y las artes a través de instituciones de enseñanza superior como la Academias de las Artes y la de San Fernando.

También potenció la agricultura dotándole de tecnología de la época.

Pero quizá su obra más conocida turísticamente hablando es la famosa Puerta de Alcalá, llamada así porque desde allí iniciaba el camino hacia Alcalá de Henares y que fue encargado a su arquitecto fetiche, Francesco Sabatini. También junto a la Puerta de Alcalá se encuentra el famoso parque de El Retiro el mismo que se encontraba vallado para uso privado de la realeza y que Carlos III lo abrió para uso y disfrute del pueblo hasta el día de hoy.

Son muchas las obras que realizó este rey que sin duda dejan en claro del porqué de ser considerado el mejor alcalde que ha tenido Madrid, demostrando al mismo tiempo que la preparación, las ideas claras, un buen equipo de trabajo y la voluntad de servicio hacia los demás, son fundamentales para dirigir una ciudad o un país y de esta manera obtener excelentes resultados que trascienden el tiempo.


lunes, 4 de julio de 2016

POR QUÉ NO GANÓ PODEMOS

Foto: Podemos. Facebook

No consideraba escribir acerca de los resultados electorales de los pasados comicios en España, pero he visto tantos comentarios sesgados de gente llevando el agua a su molino, con desconocimiento intencionado o no de la realidad española, que me siento con el deber de expresar las razones que a mi modo de ver, incidieron en el resultado adverso para Podemos, que aunque no pierde diputados, sí ha perdido un millón de votos, pese a su promocionada coalición con Izquierda Unida.

Para entender los resultados, primeramente hay que entender la cultura española y para lo mismo, deseo compartir dos ejemplos.

1.- La manera que tienen de entender los españoles la crisis. Una noche hace unos cuatro años más o menos, íbamos con mi pareja por una de las tantas zonas de marcha en Madrid, concretamente por la calle Cava Baja, la de Huertas y la de la Basílica del Cristo de Medinacelli. Era imposible caminar por estas calles debido a la cantidad de gente que estaba tomándose un vino o una cerveza con tapas que mi pareja a manera de broma comentó: "Menos mal que estamos en crisis económica" a lo que yo me reí de buena gana porque en verdad, si no hubiésemos estado en crisis, aquello hubiese sido peor, intransitable, invivible por decir lo menos, mientras que a pocos pasos de allí, cuatro gatos se debatían con un ejército de la policía nacional, quienes les impedían de muchas maneras acercarse hasta el Congreso de los Diputados, para protestar contra dicha crisis. Entre los que disfrutaban de las tapas y los que protestaban, existían dos maneras de entender la crisis, evidentemente.

2.- Los votos fieles. Es sabido que en España conviven las dos Españas. Dicen que esa división es histórica y agudizada durante la Guerra Civil Española y que persiste hasta los tiempos actuales. Por lo mismo, media España es de un bando político y la otra media, de otra. De allí, que hay votos fieles, estáticos, incluso heredados de generación en generación y que pase lo que pase, no cambian. Yo no lograba comprender esta realidad, sobre todo cuando se trataba de las elecciones a presidente de Gobierno. Ha existido épocas donde la fidelidad a la izquierda estaba a toda prueba y épocas, hacia la derecha. De allí que en las últimas elecciones, pese a que los socialistas hacían una límpida campaña, inteligente, de respeto y tolerancia al final, salía ganando la derecha. Aquella tendencia se rompió en el 2004 y fue por algo muy grave: los atentados del 11 de marzo en que por causa de la desinformación y la manipulación, la gente en señal de protesta, cambió el voto a favor de los socialistas y ganó como se sabe, José Luis Rodríguez Zapatero. Es decir, tuvo que pasar algo MUY GRAVE para que esos votos cambiasen.

Esos votos fieles calculo, deben ser dos tercios de parte y parte, mientras que el tercio restante, son lo que pueden inclinar la balanza hacia un bando u otro en las elecciones. Y contra eso, es lo que ha debido enfrentarse los grupos nuevos como el caso de "Podemos" que nació a partir de los movimientos sociales llamados "indignados" del 15-M (15 de mayo de 2011), justamente porque buscaban romper con esa tendencia, la del llamado "bipartidismo" tanto en las elecciones como en el ejercicio de gobierno.

Ya en su momento, el movimiento 15-M fue menospreciado por las autoridades de turno, quienes con el afán desalojarlos de la plaza de Sol, fueron invitados a "presentarse a unas elecciones para de esta manera manifestar democráticamente sus desacuerdos con el sistema imperante". Y vaya que así lo hicieron.

En las elecciones al parlamento europeo, discretamente "Podemos" hizo una campaña coordinada a través de las redes sociales y de las asambleas vecinales donde se dieron a conocer y donde dieron a conocer también sus programas. De hecho, ni siquiera aparecían en las encuestas, hasta que se constituyeron en la sorpresa electoral del año al obtener 5 diputados. Pero con todo y eso, no lograban ser tomados en serio. Se los llamó con diversos motes como "populistas", "frikis", "comunistas", "jipis", etc. intentando tal vez de esta manera, desmerecer el remezón político que ya estaba generando dicho partido.

Sin embargo, ya para las elecciones presidenciales, la cosa se puso más seria. Podemos se enfrentaría ante una maquinaria poderosa con la intención de neutralizarlos a como dé lugar.

Una de las estrategias más utilizadas fue la controvertida, agresiva y ya familiar para los países sudamericanos, campaña mediática donde se hablaba de la hipotética "Venezuelización" de España, que fue lo que increíblemente más caló en la sociedad, para lo cual pasaban tanto en los medios privados, públicos y autonómicos, día y noche antes, durante -que no después- de la campaña, la crisis que actualmente se vive en Venezuela, como un medio disuasorio para evitar el voto a favor del nuevo partido político de ascensión vertiginosa, que amenazaba incluso con llegar a la presidencia de gobierno.

Por ende, esta campaña iba dirigida particularmente a las personas de la tercera edad quienes al ser un grupo potencial de votantes, más de 9 millones y por razón de su misma edad, se pasan muchas horas frente al televisor. Hay que considerar como antecedente que desde que nació la televisión a fines de los años 50, en España solamente funcionaba un canal, el canal público Televisión Española que se lo veía en el dial número 1, de allí que se la conoce familiarmente como "la 1" y que tan arraigada se encuentra entre los televidentes, de tal manera que los noticieros se ven mayormente el "la 1" pese los modernos y creativos noticieros de los canales privados. Precisamente en los noticieros de "la 1" pasaron a diario, alguna noticia relacionada con Venezuela.

Por otro lado, al ser el derecho al voto de tipo optativo, es decir que no es obligatorio como en el Ecuador, son las personas mayores quienes más acuden a ejercerlo para lo cual no supone ningún problema para ellos, esperar elegantemente vestidos para la ocasión, antes de las 9 de la mañana a que abran los recintos electorales y a sí cumplir con su deber ciudadano.

En conclusión, que Podemos no logró los objetivos esperados por causa de los votos fieles que se mantienen pese a los escandalosos casos de corrupción, así como también por la agresiva campaña anti-Venezuela que caló en todos aquellos que tenían miedo a perder un estilo de vida que tantos años de sufrimiento ha costado obtener, las mismas que se reflejan en una pensión o un sueldo que mal o bien lo cobran cada mes o en el poder consumir o disfrutar de actividades de ocio que hasta el más miserable lo puede obtener, así como también la poca adhesión a la campaña antigobierno como causante de una crisis económica que como se pudo ver, se la sintió de diversa manera.

Aún así, hay que considerar que para apenas dos años de vida, Podemos ha logrado posicionarse como un partido fuerte dentro del tablero electoral, a tal punto que obtuvo un respetable tercer lugar, que según los entendidos si lo conducen bien sus dirigentes, llegará a  gobernar algún día España.

miércoles, 15 de junio de 2016

LA GRAN NACION BOLIVARIANA


                                  Foto: Mural de Pavel Eguez en la Universidad Andina Simón Bolívar de Quito


“La verdadera censura, era nuestra ignorancia”. Svetlana Aleksiévich


En los próximos días mediante un plebiscito, el Reino Unido decidirá su futuro dentro de la Unión Europea, aunque según las encuestas el llamado “Brexit”, está bastante peleado y es por eso que esperamos prime la sensatez y gane el “No” a su salida, ya que este gran país necesita de Europa para su desarrollo y viceversa.

Todo este asunto de las ventajas y desventajas de pertenecer en un conjunto de naciones, me trajo a la memoria de un episodio que comenzó a cuestionarme de nuestra idiosincrasia latinoamericana, cuando cursaba la secundaria allá por la década de los 80’.

Resulta que un día llegó a su correspondiente hora de clase el profesor de Historia, -un apasionado intelectual ya entrado en años, quien solía llegar abrazado a sus apuntes y libros, como si temiera que alguien les fuera a quitar y que como los buenos maestros de antaño, daba lo mejor de sí en un pensionado de monjas en el centro histórico de Quito-. Llegó como decía, muy apesadumbrado y deprimido –cosa tampoco rara en él- y nos dijo lo siguiente más o menos así: “Estimadas alumnas, hoy es una época muy triste para el Ecuador, particularmente y para Latinoamérica, en general. El sueño de Bolívar, o sea el de tener una gran nación latinoamericana, una nación de naciones, capaz de enfrentarse a grandes potencias económicas, se ha hecho realidad… ¡pero en Europa!” y luego de ello, se dedicó durante toda la hora a reflexionar y a lamentarse sobre el asunto, mientras yo personalmente, me dejé contagiar de su pesimismo, intentando encontrar respuestas a las interrogantes que se planteaban sobre aquel -en realidad-, drama.

Sin embargo, con el pasar de los años, mi pesimismo comenzó a diluirse cuando se empezó a gestar –seguramente intentando seguir el ejemplo de la Comunidad Económica Europea que como se sabe, nos encanta seguir modas- el sueño de Bolívar también para las naciones latinoamericanas. Pero pronto comprendí que algo marchaba mal en el asunto, por cuanto durante una época se comenzó a hablar de la posibilidad de candidatearnos para ser sede de un Mundial de Fútbol y con esa ingenuidad propia de nuestra baja autoestima y alentados por la prensa de entonces, sugerimos felices la idea de hacerlo conjuntamente con Colombia, es decir unos partidos se realizarían en estadios de Ecuador y otros de Colombia, y entonces recuerdo salió una alta autoridad colombiana en una concurrida rueda de prensa a decir que si de conseguir la sede para el Mundial de Futbol, Colombia lo haría sola, ya que se sentían lo suficientemente capaces como para hacerlo, sin la ayuda de otro país.

Allí se acabaron los sueños mundialistas de darnos la importancia de ser sede del campeonato del más popular de los deportes y se evidenció además, que entre los países latinoamericanos para ir juntos, ni en los deportes.

Esa percepción no ha hecho más que agudizarse durante los últimos años, a tenor de los recientes acontecimientos en nuestros países. Es decir, se ha confirmado que sería imposible por decirlo elegantemente, que algún día nos uniéramos para ser una gran nación, capaces de trabajar juntos para perseguir grandes objetivos.

Llevo varios años aquí en España y he podido constatar que la Unión Europea no es una ideología, ni siquiera un sentimiento, es simplemente un hecho práctico que por lo mismo, ha tenido aciertos y errores, pero que aquello no ha impedido que a los largo de casi 60 años, varias instituciones trabajen mancomunadamente para establecer las directrices, las normativas o las reglas de obligado cumplimiento, para el normal funcionamiento de sus países miembros en diversos aspectos como economía, política, ecología, derechos humanos, salud, seguridad, industria, turismo, etc., etc.

Y punto. Se acabó. Algo imposible en nuestros países donde para empezar, se entiende la hipotética unión de naciones, como una ideología política ya que somos los más políticos del mundo, detrás de África por supuesto, a tal punto que cualquier potencia externa es capaz de fomentar nuestras divisiones por esta causa, utilizando cualquier medio posible y explotando nuestros complejos de clase y económicos.

Ejemplos tenemos en Argentina del odio irreconciliable entre los seguidores de Kirchner y Macri, en Paraguay fue tanto que provocó la destitución de Fernando Lugo, en Honduras la de Zelaya, en Venezuela ni qué decir, Maduro se ha convertido en el más grande problema internacional , en Brasil ha sido separada temporalmente Dilma y en Ecuador, para no quedarnos atrás, nos dividimos entre los “borregos sanducheros” que reconocemos el buen hacer del presidente Correa –con todos los errores que como ser humano haya podido cometer- y los “burros opositores” que le odian a tal punto de desear sin el menor pudor, su muerte. Y así, sucesivamente, casi toda “Latinoamérica” inmersa en una espiral de odio por causa de la política que sin embargo, luego de cientos de años de vida republicana no nos ha llevado a nada, más que a seguir en un círculo vicioso de subdesarrollo del que se nos hace cada vez más difícil, salir.


Creo que el día que haya más educación, más cultura, el día en que se fomente el debate constructivo desde tiernas edades, en que seamos ciudadanos lectores capaces de discernir las noticias que nos cuentan, en que aprendamos que sólo en comunidad se crece, en que seamos más solidarios con el que menos tiene o el día que suframos una verdadera guerra y seamos de verdad humillados, solamente ese día tal vez seamos una gran nación y se haría realidad el sueño de Simón Bolívar, desterrando para siempre de los libros de historia aquella frase que dijo en su lecho de muerte: : “He arado en el mar”, que reflejaba visualmente su decepción al constatar las rencillas políticas que se cocían entre las naciones que liberó, como un mal presagio de lo que se veía venir. 

sábado, 4 de junio de 2016

EL GRAFITI COMO AGITADOR DE CONCIENCIAS






Nadie lo ha visto, pero todos saben que fue él. Cuando aparece un grafiti ingenioso y que invita a la reflexión, todos saben que fue BANSKY quien lo ha hecho. Por lo mismo, su obra es esperada con gran expectación a nivel mundial sobre todo por saber cuál es el mensaje que quiere trasmitir y qué lugar del mundo ha sido el escogido para dejarlo plasmado, generalmente entre paredes derruidas o fábricas abandonadas de las grandes ciudades.

Y es que el grafitero es todo un personaje, ya que durante los últimos años desde que se dio a conocer en Bristol, se han hecho muchas quinielas especulando quién será el autor que hace los grafitis más famosos del mundo, tan famosos que hasta han abierto una exposición con 150 de ellos en Roma, no exenta de polémica eso sí, por cuanto Bansky se ha ganado fama como grafitero antisistema y muchos piensan que al participar en la exposición de sus dibujos en un museo, se está contradiciendo con sus ideales.

Pero no por ello dejan indiferentes sus grafitis. Aparte de la calidad artística, capaz de realizarlos en pocas horas seguramente para evitar ser reconocido – o conocido más bien dicho-  y sobre grandes extensiones, destaca el mensaje que deja a la sociedad, que tal vez sea esto último, lo que más valora el público ya que luego del primer impacto, es imposible no reflexionar dichas imágenes bien con agrado, humor o depresión.

Por lo mismo, famosa es su interpretación personal por poner un ejemplo, de la foto del fotógrafo Nick Ut, con la niña vietnamita que huye despavorida del acecho de las bombas, en este caso agarrada de la mano con dos iconos del capitalismo Micky Mouse y el payaso de Mc Donald, para que cualquiera lo interprete como mejor lo parezca, así como también la de Jesucristo crucificado mientras en vez de clavos en su cruz, sostiene unas bolsas a rebosar de compras. ¿Crítica al consumismo?. ¿A  ciertos cristianos incoherentes?. En fin, que cada cual puede hacer su libre interpretación de sus grafitis, que le han dado tanta fama a este genial artista

Pero no contento con ello, Bansky se ha lanzado a materializar ideas no solamente a través de los grafitis sino a través de la construcción de un original y transgresor Centro de Atracciones llamado “Dismaland”, cuyo nombre en sí, hacía ya un juego irónico de letras con la archiconocida “Disneylandia, dando de esta manera, las pautas sobre lo que los espectadores se iban a encontrar dentro. Los excelentes resultados de taquilla y en número de visitantes, demostraron que obras como “Las pateras” desde donde se podía navegar esquivando cadáveres, al igual que lo hacen miles de inmigrantes subsaharianos que arriesgan sus vidas para llegar al sueño europeo o el volcamiento de la carroza de la Cenicienta que se podría interpretar como una crítica a la prensa rosa o a los sueños rotos por ejemplo, dieron fe de ello.

Por mi parte y como admiradora de su obra, espero que nunca se sepa quién es el misterioso personaje, ya que su anonimato junto a la espera por conocer cuál será y en dónde su próximo golpe de efecto, permiten mantener la magia sobre alguien que influye enormemente sobre la conciencia de la gente.


martes, 17 de mayo de 2016

CHARLOTTE PERRIAND, UNA ARQUITECTA DESCONOCIDA








El pasado 8 de marzo “Día internacional de la mujer”, entre tantas flores y poemas, me llegó la interesante historia de una arquitecta desconocida, pero no menos grandiosa, la francesa Charlotte Perriant. Y a los pocos días de ello coincidentemente falleció la gran ZahaHadid, primera mujer el ganar el premio Prizker de arquitectura, lo que fue pretexto para que los entendidos volvieran a debatir ante la opinión pública, el ya tan mentado tema de la discriminación de la mujer para valorar su talento en cuanta profesión se desempeñe.

Y es que es tal la discriminación en el ámbito de la arquitectura particularmente, que aparte del premio Prizker entregado a Hadid y a la japonesa Kazuyo  Sejima, no se les ha sido reconocido a otras mujeres que se encontraron como arquitectas o mecenas detrás de también grandes arquitectos, contribuyendo con su talento y con dinero al engrandecimiento de esta bella profesión.

Charlotte Perriand (París 1903-1999) por ejemplo, colaboró discretamente con los arquitectos Pierre Jeanneret y Charles Edouard Jeanneret- Gris, más conocido como Le Corbusier, quien éste último, luego de visitar la exposición “Bar bajo el techo” en el Salón de Otoño en 1927, descubrió a la arquitecta y la invitó a sumarse a su equipo de trabajo, lugar desde donde pudo dar rienda suelta a su creatividad, primero como arquitecta y luego como diseñadora de muebles para decorar los espacios creados por el arquitecto suizo.

Dichos muebles se caracterizaron por ser altamente funcionales y bellos, con marcada influencia oriental, producto de sus vivencias en el Japón donde colaboró como asesora artística del gobierno entre 1940 y 1942 y luego como exiliada en Vietnam. 

Lejos de disfrutar tranquilamente de las satisfacciones que le proporcionaba su trabajo, su arquitectura también dejó entrever su inclinación política y social, por cuanto tuvo particular interés por las condiciones de vida de los parisinos durante las épocas de crisis por causa de las guerras, para lo cual trabajó junto con otros intelectuales en el diseño de viviendas sociales, donde se destacaban el bajo presupuesto económico y los pocos metros habitables que sin embargo resultaban ser funcionales a través de paredes modulares y desplazables siendo al mismo tiempo, desmontables y transportables.

Su labor como arquitecta de interiores le supuso el reconocimiento como colaboradora de Le Corbusier recién en el año 1935, pero no fue hasta luego de su muerte en el año 1999 que mediante una exposición monográfica de su obra en el Centro Pompidou de París, se le está dando el lugar que se merece en la historia.

Ojalá este sea el destino para otras arquitectas que han aportado mucho como es el caso de Wendy Cheesman más conocida como Wendy Foster, primera esposa de Norman Foster, quien fue una de las fundadoras junto a su marido del primer estudio de arquitectura de la pareja en Londres, desde donde diseñaron los primeros edificios que sin duda aportaron a la creación de la leyenda viva que es hoy Norman Foster.

O para Aina Marsia quien también fue arquitecta y colaboró de otro genio como lo fue su marido Alvar Aalto. O también mecenas como Truss Schroder-Schrader quien supo ver el talento creativo de Gerrit Rietveld para lo cual le ayudó económicamente para su desarrollo profesional y le encargó particularmente la construcción de su famosa casa considerada al día de hoy, Patrimonio de la humanidad.

miércoles, 27 de abril de 2016

REFLEXIONES SOBRE EL MAL USO DE LAS REDES SOCIALES Y DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN (A propósito del último terremoto en Ecuador)




Hoy quiero compartir con el permiso de mis amables lectores, mis reflexiones como consecuencia del último terremoto acaecido en Ecuador en los últimos días, considerado como el peor de los últimos 60 años por sus cuantiosos daños humanos y materiales.

Como bien han expresado algunos ciudadanos, este terremoto sacó lo mejor de la sociedad ecuatoriana pero también, lo peor. Nadie duda de la desbordante solidaridad propia de la gente llana y de a pie, pero tampoco se puede ignorar la otra cara de la moneda: la del odio expresado por unos pocos a través de las redes sociales y de ciertos medios de comunicación, sin respetar siquiera los más de 600 muertos y varios miles de personas que ha quedado prácticamente con lo puesto en las calles.

Recordaba por tal razón que cuando era pequeña, mis padres si iban a hablar de algún asunto delicado o de algunas personas en particular, nos decían a mis hermanos y a mí que salgamos al patio a jugar. Yo protestaba porque sospechaba que se trataba de algo interesante y por ello, me mataba la curiosidad. Sin embargo, ahora les doy las gracias porque nos permitieron dos cosas: primero, que sigamos siendo niños disfrutando de la inocencia propia de aquella edad y segundo, que no nos permitieran conocer aún, la parte fea del ser humano.

Con el tiempo, nuestros deseos de ser alguien en la vida o de cumplir con nuestros sueños, nos alejaron sin querer de conversaciones trascendentes. Recién, cuando ya fuimos profesionales y habíamos recibido en carne propia algunos palos duros de la vida, pudimos hacerlo, reflexionando al mismo tiempo sobre personas o hechos.

De esta manera desentrañamos del porqué de ciertas personas que habían hablado o actuado con maldad, la vida les había puesto luego en su sitio. “En esta vida todo se paga” o “aquí mismo está el infierno” nos decían nuestros padres, asegurándonos que no hay que esperar la justicia divina para que alguien pague por sus palabras o por sus actos y permitiéndonos al mismo tiempo, sopesar las ventajas y desventajas sobre uno mismo o sobre la familia, de un comportamiento antiético o inmoral.

En cuanto a mis propias vivencias, recuerdo que al llegar a España, sentí verdadera tristeza al comprobar que persistían valores que se habían ido perdiendo en Ecuador. Particularmente recuerdo de un episodio, que viendo por televisión el desarrollo de un juicio de interés general, uno de los acusados cayó fulminado víctima de un infarto en el mismo estrado donde estaba siendo interrogado. Aquello me llevó a cuestionarme, ¿qué pasaría por la mente de aquel hombre para no soportar la presión de un juicio?. ¿Acaso que su honor quedaba mancillado? o que de ser condenado, ¿toda su familia iba a ser señalada con el dedo?. Mientras yo, que acababa de llegar de un país donde los delincuentes incluso se vanagloriaban de los delitos que cometían, seguramente porque se sabían impunes y que no pisarían jamás una sala de juicios peor una cárcel, no salía de mi asombro. Había llegado a un nivel tal de bajeza moral en la sociedad ecuatoriana, que por poner un ejemplo, el hijo de un ex-presidente de gobierno, se vanaglorió en los medios de comunicación por haber “ganado su primer millón de dólares en las Aduanas”. Es decir que el robo y el cinismo, se habían convertido en valores a ser ventilados, admirados e incluso, imitados.

Ahora y a propósito de este terremoto, duele constatar que aquellos valores persisten e incluso se han sumado otros peores, porque basta ver el nivel de virulencia al que se ha llegado en las redes sociales o medios de comunicación, al gozar de repente de un medio de expresión gratuito y masivo, donde la gente tiene la oportunidad de manifestarse abiertamente ya sea porque el presidente de turno no les gusta, porque les pusieron una multa o por porque el vecino, el familiar o el mejor amigo con méritos -o sin ellos, lamentablemente no se puede negar que existan casos-  haya logrado colocarse en un cargo gubernamental.
   
Por lo mismo me preocupa, ¿qué valores se están inculcando en los hijos o nietos si a diario ven desfogar a sus padres frases de odio incontrolado, se magnifican los supuestos errores, se acusa sin pruebas, se minimiza la inteligencia del otro solo porque piensa diferente?. ¿Acaso no les preocupa el futuro de la sociedad que van a dejar por legado, o en el peor de los casos, no les preocupa ser recordados por sus propios hijos o nietos como personas que manifestaron sus bajas pasiones en las redes sociales, que al final de cuentas son como en una reunión entre amigos, familiares o simplemente entre desconocidos, cuando antaño los padres eran los referentes morales para ser buenas personas y buenos ciudadanos?

Leía en algún lado acerca del comportamiento humano en situaciones extremas como en el caso de una guerra, concretamente en la Guerra Civil Española, donde cualquiera podía denunciar a su vecino, a su amigo incluso a su propio padre o hermano, con tal  de quitárselo de en medio sea por envidia o por celos, llevándole de esta manera a una muerte o una desaparición segura y me imaginaba, si estuviéramos Ecuador en una situación parecida, sin duda aquello sucedería.

Para terminar y volviendo a los comentarios de mis padres, considero que tampoco es del todo cierto que "el que la hace, la paga" ya que es triste comprobar que algunos personajes llegan a morir sin haber pagado por sus maldades, pero al menos en mi caso personal, me queda el ejemplo de mis padres a los que jamás he visto un atisbo de envidia hacia el que progresaba o triunfaba o vociferar a los cuatro vientos calumnias o mentiras que afecten el honor de otras personas. Y eso para mí, es más que suficiente para intentar ser mejor persona en un mundo que pese a todo, vale la pena vivirlo.