domingo, 25 de junio de 2017

EL REGRESO DE ABDALÁ BUCARAM

Foto: ubicatv



La semana pasada en Ecuador se vivió una especie de paranoia colectiva ante la llegada de uno de sus más nefastos presidentes que ha tenido el país. Abdalá Bucaram Ortiz conocido como el “Loco Que Ama”, volvía luego de 20 años al haber prescrito los delitos que se le imputaban y arrastrando consigo, una lista interminable de desafueros no solamente durante su gobierno de apenas 6 meses (agosto 1996-febrero 1997), sino incluso después de él, que provocaron el bochorno nacional e internacional.

En la mente de muchos ecuatorianos sensatos, aún persisten las imágenes de los mítines políticos en las localidades más pobres del Ecuador, donde al son de el “Rock de la Cárcel” o de la música de “Los Iracundos” cantaba y bailaba, provocando la risa de los ahí presentes, así como también, prometiendo el oro y el moro que luego, llegado al poder, nada cumplió. Al contrario, su gobierno se caracterizó precisamente por hacer de todo, menos el de gobernar para los más necesitados.

Enriquecimiento ilícito, peculado, malversación de fondos, evasión de impuestos, el caso de la “Red Peñaranda”, caso “Mochila escolar”, mi “Primer millón de dólares” -obtenidos ilícitamente por parte de su hijo mayor en las aduanas- entre otros, fueron los escándalos que caracterizaron a su gobierno y que provocaron su caída, luego de una accidentada sesión en el Congreso de los Diputados, en la cual se lo declaró “Incapacitado mentalmente para gobernar”, sin que medie ninguna evaluación clínica que ratifique dicho diagnóstico. Horas antes y según posterior confesión de algunos de sus allegados arrepentidos entre ellos, uno de sus guardaespaldas llamados “Los Pepudos”, sacaron en costales de yute millones de sucres por la puerta trasera del palacio de gobierno rumbo a su “exilio dorado” en Panamá, donde se ha permitido vivir una vida comparable a la de un magnate durante estos últimos 20 años.

La indignación de la gente se hizo patente al intentar Bucaram, regresar como un héroe, sin haber cumplido ni un día de cárcel y persistiendo en sus tácticas políticas a base de mentiras y sarcasmos, para lo cual no duda en mencionar a los pobres a los que, según él, los representa.

Sin embargo y en lo que a mi respecta, no me siento tan alarmada ante este nuevo desafuero de Bucaram, puesto que, si bien durante las pasadas elecciones por poner un ejemplo, el candidato presidencial opositor pese a tener parte de su fortuna en paraísos fiscales como Panamá y de no haber presentado ninguna propuesta coherente, logró pasar a la segunda vuelta y por apenas pocos puntos casi logra la presidencia, que no sería raro que se utilizaría la misma táctica para Bucaram, al haberle dado la prensa privada especialmente la guayaquileña, un excesivo protagonismo presentándole prácticamente como una víctima, también es cierto que, durante los últimos diez años el listón dejado por el presidente Correa fue muy alto, permitiendo un discernimiento maduro y patriótico por parte de la población y por ello es que, se presentaron multitud de personajes cuestionados por distintas razones y que, sin embargo, no lograron ninguna currul, tales como el ex presidente Lucio Gutierrez quien fue destituido de su cargo a los pocos meses de su gobierno, la ex asambleísta Lourdes Tibán conocida por su chabacanería o el payaso Tiko Tiko por obvias razones, aunque sí se colaron algunas misses o vedettes, al no ser deliberadamente promocionadas por sus partidos políticos.

Todo ello sin duda, se logró gracias a una masiva y permanente información por parte del gobierno, a un mayor acceso a la educación de grupos sociales tradicionalmente excluidos y a la utilización de las redes sociales como medio de debate, lo que contribuyó a que la gente conozca mejor a los candidatos aunque, como se pudo comprobar, el dinero y la incitación al odio, lamentablemente siguen siendo las bazas en las que se apoya gente inescrupulosa, para obtener dignidades mediante votación popular.

Por todo lo anterior, considero que es necesario que se siga potenciando el periodismo ético, el acceso a la educación de la calidad donde se fomente el debate desde tiernas edades y la regulación las redes sociales, ya que de éste último, si no se lo sabe manejar adecuadamente, puede provocar efectos devastadores sobre todo en gente con trastornos emocionales o de personalidad,  para que el ciudadano aparte de ser protegido y respetado como tal, pueda elegir lo mejor para sus intereses individuales y colectivos.

Por último, lo que sí cuestiono y me preocupa es que no existan leyes aún que impidan que personajes que han sido imputados por delitos y peor, que no hayan cumplido delitos por prescripción, se presenten a terciar en elecciones o a ocupar cargos públicos como en este caso se pretende, como si nada hubiera pasado, lo que sería una tarea pendiente a exigir por parte de la ciudadanía.

miércoles, 24 de mayo de 2017

LAS CANCIONES DE MI VIDA

Hay una sección muy interesante en la revista El País Semanal llamada “Mi vida en 10 canciones”, en la que muchos personajes famosos exponen las 10 canciones que han marcado su vida y por tal motivo, estoy pendiente cada semana a ver si coinciden con mis gustos, aunque hay que reconocer que los recopilaciones tienen una visión europeísta así es que, me propuse hacer mi propia lista, no porque sea famosa sino porque quiero compartir también las canciones que marcaron mi vida con mis amables lectores.

1.- Billy Jean. THRILLER. Michael Jackson. Es inevitable para los que fuimos adolescentes en los años 80’, no relacionarlo con las canciones de Michael Jackson. Especial mención a la noche de los Grammy, cuando rompió récords de premios. Inolvidable.

2.- Noches de Moscú. Paúl Mauriat. Mi padre solía comprar los éxitos del momento que más le gustaban en 45 rpm, pero en este caso compró el LP y acertó. Todo el disco no tiene desperdicio y los más hermosos recuerdos de mi infancia, vienen asociadas a la mayoría de canciones de este disco.

3.- India. Mis noches sin ti. Arpas Paraguayas. Descubrí por casualidad esta música tocada íntegramente con arpa, durante mi año rural en la provincia de Imbabura en Ecuador. Sus melodías me conmovieron y debía ser porque, lo asocié a mi primer año lejos del nido familiar y enfrentándome sola a la vida.

4.- Disco inferno. The Trammps. Saturday Nigth Fever. La música disco marcó toda una época que me parece, no ha sido aún superada. Bailé mucho con esta canción y con otras del mismo disco.

5.- Te odio y te quiero. Margarita Laso. Con esta canción descubrí a Julio Jaramillo y me hice forofa de su música. Me conmovió su letra y su sentimiento. Sin duda una de las mejores del cantante ecuatoriano más universal.

6.- Fuera de mi (ya no quiero tu querer). José el Francés. Sabor flamenco. La escuché cuando llegué a España y me enamoré del pop flamenco. Le asocio a todo lo vivido en aquella época. Un nuevo país, una nueva vida con todo lo que aquello conlleva.

7.- Ya es muy tarde. Los Panchos. Siempre volviendo a la música que mi padre coleccionaba. Tenía la colección completa de Los Panchos y nosotros, a fuerza de escucharlos tantas veces, nos llegó a gustar. Ésta en particular, me recuerda a él.

8.- Que no se rompa la noche. Hnos. Miño Naranjo. Canción con la que viene a mi mente, la vida universitaria y los compañeros. En el teatro universitario solían hacer festivales para estudiantes (gratuitos, por supuesto) y en uno de ellos, se presentaron los Miño Naranjo. Me quedé impresionada con sus bellas voces. Lamentablemente, no existe ni vídeo ni audio del mismo.

9.- Dont’ let me down. The Beatles. En Ecuador también se hacían buenos programas de música, explicando la historia de cada vídeo o cantante. En este caso, la inolvidable actuación del grupo en la terraza del edifico Apple de Londres. Lo vi tantas veces que hasta lo tengo grabado en VHS.


10.- A cantar tangos. Los Charrasqueados. La mejor forma que a uno le gusten los tangos. Hay poca biografía de este grupo de los años 60. Creo que son mexicanos, pero sin duda marcaron una época, en especial sus versiones de los clásicos del tango.

viernes, 5 de mayo de 2017

EL FAMOSO CAFÉ GIJÓN DE MADRID





Oleo: Josep Costa Vila



Sin duda, una cafetería que ha demostrado la enorme influencia que pueden ejercer los bares y cafeterías en España, como una forma no solamente de disfrutar de un café, sino también de socializar e incluso de influenciar en la cultura en general, es el famoso Café Gijón en Madrid.

Y lo es, porque en dicha cafetería se dieron cita para dar su aporte a la creatividad nacional y mundial, los más famosos exponentes de la cultura española del siglo pasado, particularmente en los años 50’ y 60’, pintores como Dalí, políticos como Franco o Santiago Carrillo, escritores como Ana María Matute, Federico García Lorca o Valle Inclán, actores como Hemingway o Francisco Rabal e incluso destacados científicos como el Nobel de Medicina Severo Ochoa, los mismos que, teniendo como testigo las llamadas “mesas de los “poetas”, de los “plásticos”, de los “cómicos” o de los “toreros” y, evidentemente al calor de un café, de un cigarro o de una copa, se imbuían en acalorados debates donde competían en ingenio, dialéctica e ideas de los que, seguramente se inspiraron muchos, para crear obras de diversa índole.

Tal fue su importancia que, se asegura además, que todo aquel que deseaba ser alguien en la cultura, acudía al café para hacer contactos y que muchos de sus contratos, se firmaron en sus mesas.

Por lo mismo, no es raro entonces que, el mismo Café Gijón haya emergido como protagonista de óleos de diversos pintores, de obras literarias como “La noche que llegué al Café Gijón” de Francisco Umbral y “La Colmena” de Camilo José Cela o, siendo escenario de diversas películas entre ellas “Viaje a ninguna parte” del actor y director Fernando Fernán Gómez. Allí también se gestó por iniciativa de este último actor, el famoso premio de novela corta “Café Gijón” que, hasta el día de hoy se sigue convocando, aunque dado el prestigio logrado, en 1989 el Ayuntamiento de Gijón en Asturias se ha hecho cargo oficialmente del mismo.

El Café Gijón se encuentra en el Paseo de Recoletos 21 y fue fundado a fines del siglo XIX por el asturiano Gumersindo García. Se dice que, instaló allí su café ya que todos los cafés se encontraban dentro de la ciudad y al estar en aquel entonces el Paseo de Recoletos fuera de la ciudad, tuvo mucho éxito ya que la gente en los veranos, para sofocar el calor, acudía a refrescarse dando un paseo a la sombra de los árboles y de paso se tomaba un café o un refresco en dicho Café.

García lo traspasó en el año 1914 al peluquero Benigno López y fue su viuda, Encarnación Fernández quien lo dirigió hasta su muerte en 1970. Fue ésta última la que prácticamente atrajo a la distinguida clientela, dándole un prestigio y una influencia tal que, incluso se decía que era más honroso tener una silla en el Café Gijón que en la Real Academia de la Lengua Española.

El Café guarda muchísimas anécdotas que han sido contadas por sus protagonistas a lo largo de los años, destacando mayormente la presencia del camarero andaluz Manolo Luna, quien se constituyó en toda una institución dentro del Café ya que, además de ser un gran profesional en su rama era la persona que ayudaba en todo lo que se precie, especialmente si se trataba de ayudar económicamente a quien lo necesitare.


Actualmente el café sigue funcionando, aunque, ha sufrido algunas reformas pero siempre tratando de mantener ese espíritu tan de los años 50 que le dio tanto éxito e inspiración es decir, con sus espejos y terciopelos así como su terraza con sus mesas de mármol y hierro forjado. 

jueves, 6 de abril de 2017

LOS MEDIOS DE COMUNICACION COMO PROTAGONISTAS

 Foto: Elvira Lindo. www.periodistadigital.com


 Foto: Lorenzo Milá. rtve.es


Foto: Paloma Ferré. Jacob Fitzgerald



En la reciente campaña electoral de los EEUU, la prensa mundial y particularmente la española, se hacía eco de un inusitado hecho a lo largo de toda la historia de la comunicación escrita de ese país: los medios de comunicación más prestigiosos, decidieron tomar partido a favor de la candidata Hillary Clinton, al considerar que la democracia peligraba con Trump y que ellos, es decir los medios de comunicación, se sentían con el deber de alertar sobre aquello. Por lo mismo, incitaron a sus lectores a votar por la candidata demócrata. 

Hasta ese momento y durante siglos, su labor se había limitado a informar y opinar imparcial y objetivamente a los lectores, guiándolos para que luego sean los propios ciudadanos, los que voten por la opción que mejor se acercara a sus intereses.

Todos sabemos lo que sucedió después. Trump venció y los medios podríamos decir que, quedaron en entredicho en su primer papel como actores políticos, al aparecer lógicamente como los perdedores de la contienda electoral.

En Ecuador, estamos acostumbrados a ello. Es decir, a que los medios sean actores políticos y por lo mismo, al igual que en EEUU les ha tocado perder 11 elecciones seguidas sin que hasta el momento hayan hecho la mínima autocrítica, peor enderezar su proceder. Algún mensaje debe estar trasmitiéndoles la sociedad, considerando que el presidente Correa los ha señalado directamente como los verdaderos protagonistas políticos detrás del candidato o la opción contraria.

Tengo entendido que los lectores, deberíamos ser los verdaderos protagonistas de la comunicación y no los medios, ni los editorialistas, ni los periodistas. Los medios son meros instrumentos mediante el cual, dan a conocer lo que acontece de forma objetiva, es decir contando la verdad y solamente la verdad de los hechos y luego, es el ciudadano-lector, quien saca sus propias conclusiones. Es incómodo por decir poco, que intenten disuadir al ciudadano como si éste fuera tonto o no tuviera inteligencia o la capacidad de discernimiento suficiente como para atraerlos a lo que ellos consideran su verdad, incitando sin ningún pudor a votar por el candidato de su preferencia. 

Y es una pena que aquello suceda, precisamente ahora que se tiene constancia que diariamente dejan de funcionar cientos de medios de comunicación alrededor del mundo por la irrupción del internet y de las redes sociales, lo que ha provocado más bien, que los medios más responsables, traten de mantenerse a flore a como dé lugar, incluso reinventando formas de contar noticias y dar protagonismo a los lectores.

Por poner un ejemplo, cuando llegué a España hace casi 20 años, nos llamó la atención una novedosa forma de hacerlo. “La 2 noticias” de Televisión Española, la presentaba un joven periodista -Lorenzo Milá- quien, para empezar, era bastante informal y cercano, puesto que no llevaba corbata ni traje como suelen hacerlo la mayoría de presentadores. Milá se presentaba como el amigo con el que te encuentras en el bar a tomar un café y que te iba contando lo que había sucedido durante el día de forma amena y nada complicada, recurriendo para ello a los novedosos recursos digitales que hacían de las noticias y particularmente de las culturales, las verdaderas protagonistas del noticiero. “La 2 noticias” y Milá recibieron muchos premios a lo largo de su emisión, hasta que el presentador lo dejó para irse de corresponsal a Washington. Actualmente lo llevan otros presentadores que intentan mantener la misma esencia que los llevó al éxito.

Más tarde, otra reportera particularmente del canal autonómico TELEMADRID, llamada Paloma Ferré, creó otra forma novedosa de presentar los reportajes de viaje. En este caso, serían los propios madrileños que residían en otro país, los que contaban mientras mostraban lugares simbólicos, aspectos personales de su vida y su particular forma de ver el país en el que ahora residían. La persona que las entrevista casi no se la ve más que unos segundos al inicio del programa para contar desde donde se realiza el programa, pasando el testigo íntegramente al madrileño que vive en dicho país. El formato de "Madrileños por el mundo" ha sido copiado en otros países e incluso Ecuador tuvo su propia versión, aunque en la misma -como no podía ser de otra manera-, el presentador prácticamente era la estrella del programa a tal punto que llegó a mostrar su propia vivienda en un país extranjero y creo que hasta terció como candidato a una elección.

Por último, he podido constatar un nuevo formato diríamos de entrevista, que ahora presenta el diario El País los días domingos, cuya entrevistadora -por lo que indica al inicio de la entrevista-, es la afamada escritora Elvira Lindo, quien prácticamente relata sin mostrar las preguntas realizadas, la vida y distintos aspectos en lo que se destaca el entrevistado. Algo muy saludable para el lector que, muchas de las veces, tiene que soportar el leer preguntas impertinentes o capciosas que, a la larga, poco ayudan a conocer y valorar al verdadero protagonista de la entrevista, es decir el entrevistado.

Me pregunto: ¿es posible hacer algo diferente en Ecuador, inclusive algo original y no copiado, acorde a su cultura y a su particular forma de entender la vida, permitiendo como decía, que sea el lector-televidente el verdadero protagonista del noticiero o del reportaje?. La pregunta queda en el aire y no estaría malo soñar, que otro periodismo sí es posible en Ecuador.




martes, 7 de marzo de 2017

CAFÉ CON AROMA DE ECUADOR

 Foto: eltelegrafo.com.ec


  

Foto: twitter.vengaconozcaeloro

Creo que, para promocionar adecuadamente nuestra gastronomía ecuatoriana, es necesario primeramente conocer y valorar los productos con los cuales se trabaja en la elaboración de los diferentes platos. Y me da la impresión que este desconocimiento, es lo que impide que destaquemos a nivel internacional, ya que no se trata solamente de que sea sabroso o que tenga una presentación original, sino que también cuentan los productos en su origen, la forma en que han sido elaborados o creados, la zona, la tierra, el clima, en fin, los múltiples factores que le dan un plus adicional al plato presentado.

Aunque no todo son malas noticias, ya que hay que destacar también que, últimamente se están haciendo esfuerzos para promocionarla aunque sea sólo como nombres, como es el caso de los “Mundiales” de encebollado o de hornado, festivales donde además, se estimula a los cocineros aficionados o profesionales a competir y a crear.

Este desconocimiento de la riqueza de nuestros productos agrícolas por ejemplo, lamentablemente ha existido desde siempre, ya que recuerdo en particular la experiencia que mi padre vivió con un producto tradicional del Ecuador como es el café, cuando en uno de sus viajes que, como periodista realizaba a lo largo de la geografía ecuatoriana, luego de unas entrevistas descansaba en un restaurante de Zaruma junto con el chófer y el fotógrafo del medio de comunicación en que trabajaba y, cuando al solicitar un café -siendo Zaruma lugar por antonomasia del cultivo de café ecuatoriano- les sirvieron las respectivas tazas con agua hirviendo acompañados de un frasco de café soluble colombiano. Mi padre bromista como era, le hizo ver a la mujer la incongruencia que en la “tierra del café”, les sirviesen precisamente un café colombiano y del tipo soluble, a lo que la dueña respondió avergonzada, con una carcajada nerviosa.

¿Qué más le quedaba por hacer a la pobre mujer, si a mediados de los años 80 por ejemplo, los pequeños agricultores trabajaban casi por inercia y que ya mucho tenían con tratar de sobrevivir sin ningún tipo de ayuda, como para tratar de estar promocionando un tipo café en el que ni ellos mismo creían o que ni siquiera sabían cuáles eran sus características?.

Yo como consumidora recuerdo además, que ante esos cafés solubles que promocionaban hasta el hastío por televisión, supuestamente dos en uno y que regalaban el recipiente en forma de vaso conteniendo el café con un sabor más a azúcar quemada que a café, preferíamos el que tomábamos en verano cuando íbamos a la tierra de mis padres en la provincia de Bolívar. Un café proveniente de Los Ríos y el Guayas, al que veíamos como lo molían conjuntamente con haba tostada y que luego de “asentarlo” en una olla con agua hirviendo, nos lo servíamos acompañados de las típicas tortillas de maíz o de trigo, preparadas con tanto amor por nuestra abuela y nuestras tías.

Menos mal que últimamente parece que se está tomando conciencia de potenciar lo nuestro, particularmente por parte de los pequeños productores de la zona de El Oro, Zamora Chinchipe y de Loja, para lo cual organizan festivales de cata de café y donde se puede comprobar que con ganas y conocimientos técnicos se puede conseguir un buen producto ya que además, dichas tierras reúnen las mejores condiciones para cultivarlos, aunque ¡oh paradoja!, pese a ser los ecuatorianos gente emprendedora y con ganas de trabajar, hay un déficit de 1.400.000 sacos de café a tal punto que se tiene que importar de Vietnam un café considerado de mala calidad, para satisfacer el cada vez más creciente mercado nacional de café soluble, liofilizado o extracto, desperdiciando de esta manera la oportunidad de oro para generar trabajo que tanta falta hace así como para satisfacer la demanda interna y por consiguiente, el abaratamiento del precio del café.

Se dice que el mejor café es el que tiene el 68% de arábiga y el 32% de robusta y que el café que no es de tan buena calidad es lo contrario, es decir, que tiene el un alto porcentaje de robusta y un bajo de arábiga aunque al parecer, con otra de las paradojas en Ecuador, sembramos unas 160.000 hectáreas de arábiga y encima nos damos el lujo de exportar para quedarnos sólo con el robusta.

Por lo mismo, creo que debemos aprender como consumidores a exigir conocer el tipo de café que nos venden ya que, como sucede también en España, no sabemos el tipo de café que consumimos a tal punto de ser llamada la “la bebida desconocida”, ya que por lo menos el vino, el queso, la carne o cualquier otro producto es presentado indicando su origen y la forma en que ha sido producido, lo que no sucede con el café.

Para saborear un buen café debemos exigir primero que sea arábigo, luego que haya sido natural, tostado y molido de inmediato. Al ser envasado que haya sido extraído su oxígeno para así evitar su oxidación y preservar su frescura. Y en este punto, parece que la última moda, la del café en cápsulas, al parecer garantizan esa ausencia de oxidación por su sellado hermético. Y, por último, deben servirnos en tazas de porcelana porque en Ecuador veo con desagrado que se sirve en vasos de espuma flex o goma espuma como se llama aquí en España, lo que indudablemente le quita no solamente sabor sino también toda la esencia porque el sabor a plástico, anula todo el buen trabajo que se habría realizado para conseguir el café.

Últimamente y al menos aquí en España, se está valorando también la presencia del “barista”, que en Italia se ha constituido prácticamente en toda una institución, ya que al menos éste garantiza un adecuado manejo, regulación y limpieza de los molinillos además claro está, de expresar todo su arte en la preparación y presentación de los distintos tipos de café, destacándose en particular el café “expreso”, joya gastronómica creada por los italianos.

Por último, me he enterado a través de la revista Líderes del diario El Comercio, que se está elaborando en Ecuador un tipo de café a base de haba tostada y molida, lo cual me parece fantástico porque sería una novedosa aportación a la gastronomía ecuatoriana y mundial, ya que además parece, tiene ciertas propiedades como el facilitar la estimulación del sueño además de aportar ciertas vitaminas y que lo pueden consumir los diabéticos.

martes, 7 de febrero de 2017

EL JARDIN DE LAS DELICIAS, EL JUICIO FINAL Y EL INFIERNO

 Foto: El Jardín de las Delicias. El Bosco. Museo del Prado

 Foto: El Infierno. Alejandro Salas. Iglesia de la Compañía de Jesús

Foto: El Juicio Final. Alejandro Salas. Iglesia de la Compañía de Jesús.


Sin duda, la obra más apreciada durante la exposición retrospectiva por los 500 años de la muerte del Bosco realizada el año pasado en el museo de El Prado fue su tríptico denominado “El Jardín de las Delicias”, obra que por lo que he podido constatar despierta mucha fascinación entre el público en general, quienes manifiestan mayormente que siempre que la observan, pueden encontrar algún elemento nuevo por el cual reflexionar, lo que le da cierta fascinación y misterio a la obra.

A mí personalmente no me gustó mucho.

Cuando me invitaron a verla la primera vez me pareció como un parque temático, con muchos detalles y colores y, sinceramente comparada con otras obras del mismo Bosco o dentro del Prado, no me pareció nada interesante.

Sin embargo, luego de algunos años la he vuelto a ver detalladamente y debo confesar que despertó mi interés al asociarla con dos obras ecuatorianas que son “El Juicio Final” o “La resurrección de los predestinados” y “El Infierno” o “Las llamas infernales”, las mismas que se encuentran en la iglesia de la Compañía de Jesús en Quito-Ecuador y que fueron realizadas por el famoso pintor de arte colonial, el jesuíta Hernando de la Cruz el cual, no me parecería raro que se haya inspirado en la obra del Bosco, ya que es conocido que los sacerdotes viajaban constantemente en aquella época hacia Europa, para nutrirse del conocimiento y de las artes.

Sin embargo, debo recalcar que estos lienzos ecuatorianos no son los originales del de la Cruz puesto que en el año 1829 y debido al gran deterioro que presentaban en ese momento, fueron encargadas para ser reproducidas fielmente a Alejandro Salas de quien se dice que la parte que representa al infierno, es su aportación personal a la obra.

Aunque en “El Juicio Final” y” El Infierno” cuyas dimensiones son de 317 por 488 cms, tienen el estilo conocido como el “Tenebrismo” es decir con fuertes contrastes entre colores oscuros e iluminación, muy diferentes a los brilllantes colores del cuadro del Bosco, debo reconocer que comparten muchas semejanzas en cuanto a la temática religiosa como son la presencia de personajes bíblicos como Dios, Adán y Eva en “El Jardín de las Delicias”, mientras que en los cuadros quiteños están Jesucristo, la Virgen María, varios ángeles y santos.

Pero sin duda, donde más se aprecian las semejanzas es en los personajes que integran las escenas del infierno, el paraíso, el pecado o los castigos.

En el infierno de Hernando de la Cruz por ejemplo, se ve cantidad de atrocidades cometidos en nombre del castigo a los diferentes pecadores con su respectivo pecado anotado junto a ellos, mientras en “El Jardín de las Delicias”, si bien también se observan los pecados y los castigos que se infligen a los pecadores en el lado derecho del tríptico, los colores son más oscuros aunque no tanto ni tan detallados como en el de la Cruz.

La escena del paraíso que se observa en “El Juicio Final” es subjetiva, ya que aparece como la zona donde se apartan a los justos mientras frente a ellos, también son apartados los pecadores que seguramente irán al infierno. En “El Jardín de las Delicias” el paraíso es más explícito puesto que cuenta con un paisaje idílico donde abundan la vegetación, los animales y los lagos y lógicamente con colores vivos.

Mi primer contacto con estas obras fueron en edades tempranas, tal vez a los ocho o nueve años y debo confesar que me provocaron un gran trauma personal, tanto que tuve que esperar hasta la edad adulta para poder volver a verlas sin que me produzca malestar o temor, ya que las escenas manifiestan con mucho realismo los pecados y los castigos, las mismas que son llevadas a cabo por personajes espeluznantes que son los diablos o demonios. No en vano, y en una sociedad con fuerte arraigo religioso en los siglos XVII, XVIII y XIX, estos lienzos provocaron en la sociedad quiteña el efecto esperado, por cuanto la gente imaginaba aterrorizada las consecuencias de un mal proceder ajeno a los evangelios y se sometían con sumisión a los dictados de las autoridades religiosas y políticas.


Estas dos obras, al igual que la del Bosco y luego de pasado el susto, invitan a ser observadas detenidamente, ya que también se pueden descubrir nuevos elementos que las enriquecen y las hacen inolvidables.

viernes, 13 de enero de 2017

LO QUE LEE UN CANDIDATO A PRESIDENTE DEL ECUADOR



Es lógica la preocupación que ha despertado entre los intelectuales y en la ciudadanía en general del Ecuador, el constatar que existe mucho desconocimiento y también poca preocupación por parte de los candidatos a presidente del Ecuador, con respecto al tema de la cultura.

Y no me extraña luego de haber leído un artículo publicado en el diario El Telégrafo, acerca de lo que leen los candidatos y de las actividades culturales en las que participan que, aunque reconocen que existe poca oferta en el Ecuador, en el caso del teatro por ejemplo, alguno se remite prácticamente a obras infantiles.

A excepción de Lenín Moreno y de Patricio Zuquilanda y a no ser por la reciente invitación a la Feria del Libro de Guayaquil al reconocido escritor J. M. Coetzee, quien ha despertado un cierto interés en determinados candidatos, los demás, no pasan de haber leído libros recomendados en Básico de Secundaria del colegio, incluidas algunas biografías de personajes famosos o libros de historia, pero todo muy generalizado. Hubo uno incluso que dice que lee la Biblia y a Khalil Gibran. Solo le faltó decir que había leído Juan Salvador Gaviota.

Como ciudadana que intenta nutrirse de buena literatura, a ser posible de los imprescindibles que un ser humano debe leer antes de morir, me hubiese gustado saber que en el velador o en la mesilla de noche de un candidato a presidente del Ecuador, se encuentran libros que demuestren su interés por problemas actuales como obras de Naomi Klein, en particular su “No Logo” o de la historia de la economía mundial como “El Capital” de Karl Marx.

En el caso de la candidata Viteri, al ser mujer y reivindicar su género como un logro dentro de la contienda electoral, me hubiese gustado libros que precisamente analicen el feminismo desde un punto de vista literario como “Madame Bovary” de Flaubert o socio-históricos como “El Segundo Sexo” de Simone de Beauvoir. Inclusive que lee algún libro de escritoras premio Nobel como Alice Munro o Doris Lessing. Se lo hubiese agradecido como mujer que soy.

Aunque hablan como decía de haber leído a Coetzee, Dumas, Tolstoi, etc, añoré autores un poco más rebuscados como Albert Camus, Sartre, Roberto Bolaños o pertenecientes al boom literario latinoamericano fuera de los clásicos Vargas Llosa o García Márquez, como obras de Cortázar o de Borges.

Tanto que han defendido algunos la libertad de expresión, que me extrañó que no hayan mencionado libros de grandes periodistas como Oriana Fallaci, Tom Wolfe o tal vez las memorias de Ben Bradley quien fue director del Washington Post durante el escándalo del Watergate. Toda una lección de buen periodismo y de libertad de expresión pese a los grandes obstáculos en que se enfrentan diariamente los mensajeros.

Más aún eché de menos que, aunque alguien sí mencionó haber visto alguna película y leído libros ecuatorianos, nos compartan que están leyendo obras imprescindibles que todo ecuatoriano debe leer como “Los Sangurimas”, “Las cruces sobre el agua” o “Bruna, soroche y las tías”, quizá como un guiño de apoyo la producción nacional.

Si se mencionaba que, de las otras artes culturales como el teatro en particular, había poca oferta, al menos me hubiese gustado escuchar por parte de los otros candidatos propuestas sobre el tema o lo que desearían haber visto. Muchos artistas existen en el Ecuador que hacen un esfuerzo titánico día a día para presentar ofertas teatrales con poco presupuesto y apoyo, que el mejor regalo que hubiesen hecho a la cultura, hubiese sido acudir a una de sus obras y luego contarlo. Pero no ha sido así, a excepción de Paco Moncayo que sí lo ha hecho.


Bien dicen que los ciudadanos de un país son el reflejo de lo que son sus líderes por ello, no es extraño que en el Ecuador se lea tan poco, apenas “medio libro” al año, es decir, que no llega ni a uno, lo que se evidencia claramente en lo que leen los candidatos. Es decir, poco que contar.

lunes, 19 de diciembre de 2016

Los "SEGUNDA MANO"

 Foto: Tienda-segunda-mano

Foto: diarioalmunecar.com

Me contaba con profundo pesar y solidaridad hace algunos días un familiar en Ecuador que, luego de una misa, algunas personas se encontraron con la desagradable sorpresa que mientras participaban del oficio, los ladrones se habían sustraído de sus coches los llamados “cerebros”, así como también prácticamente habían desmantelado otro coche, lo cual provocó la consabida molestia de sus dueños, aunque en el caso del casi desmantelado, el dolor fue mayor ya que éste era su medio de trabajo, lo que provocó que el dueño derramara hasta lágrimas de la impotencia.

Por todos es sabido que, luego esas piezas son revendidas a comerciantes inescrupulosos y a dueños de mecánicas automotrices, quienes no solamente delinquen comprando a sabiendas piezas robadas, sino que también no pagan impuestos al no declararlos, ni tampoco compran en establecimientos reglados dichas piezas, provocando un daño mayor a toda la sociedad y por ende, a comerciantes que sí pagan salvaguardias e impuestos para trabajar honradamente.

Yo misma pasé por dichas situaciones cuando vivía en Ecuador al sustraerme los tolerantemente llamados “amigos de lo ajeno” faros, espejos, plumas, lo que sea de mi coche, que luego tenía que ir desesperada a las famosas “cachinerías” ubicadas en la calle 24 de Mayo o cerca de la calle Montúfar de Quito, encontrándome muchas de las veces con las propias piezas a las que, para recuperarlas, tenía que pagar a los revendedores una especie de impuesto, a vista y paciencia de las autoridades que, lógicamente me resultaba más barato que comprarlo en un almacén, ya que no tenía sentido hacerlo, porque a lo mejor en la misma semana me lo volvían a sustraer.

No sé si estas “cachinerías” seguirán funcionando, porque de seguir siendo así, sería lamentable y decepcionante que las autoridades no hayan tomado cartas en el asunto viviendo en pleno siglo XXI. De hecho, parece que es fácil solucionarlo con un poco de buena voluntad y de solidaridad para con las miles de víctimas que a diario sufren de estas fechorías, ya que en el caso de España, me llevé una gran sorpresa al descubrir que la venta de piezas u objetos de segunda mano, eran totalmente regladas y legales en este país.

Para comprobar en primera persona como funcionaba el sistema, me vi en una ocasión con la oportunidad de vender un libro digital que me habían regalado los distribuidores de materiales de mi empresa. Acudí a un “Segunda Mano” como se llaman aquí a estos establecimientos y luego de solicitarme mis datos personales y de sacar una fotocopia de mi DNI me dieron una pequeña cantidad que no me vino mal, ya que luego ellos lo revenden por otra cantidad por debajo del mercado. En eso consiste el negocio de esos establecimientos.

Por ello será que gozan de popularidad los “Segunda Mano”, ya que se puede comprar cosas usadas a precios interesantes, incluso como en el caso mío, cosas nuevas probablemente de regalos que no gustan a los beneficiados, por lo que, para tenerlos en algún rincón olvidado de la casa, mejor es venderlo en estos establecimientos.

Por ello me pregunto, ¿no sería factible hacer algo parecido en Ecuador?, ya que si alguien ha vendido un objeto robado se podría investigar a través de los datos proporcionados al establecimiento y dar con el ladrón, aunque dudo que él mismo se preste a dar datos personales si ha delinquido, pero ello también se podría controlar cuando al comprobar la reparación de un coche, se revise en la factura las piezas colocadas de dónde provienen, ya que el primer interesado sería el propio dueño del coche al exigir que las mismas sean piezas nuevas que le garanticen su seguridad, lo que a lo mejor y ahora que lo pienso bien, en estos robos también se encuentre una de las causas de tantos accidentes de tránsito en el Ecuador que tanto dolor y víctimas provocan.

En conclusión y como mencionaba anteriormente, solamente la buena voluntad de las autoridades y la responsabilidad de los ciudadanos al exigir las cosas claras en bien de su propia seguridad, podrían evitar que muchas familias tengan que derramar lágrimas así como también, tener que desembolsar miles de dólares adicionales en recuperar los bienes sustraídos, que bien podría servir para otras necesidades.


sábado, 3 de diciembre de 2016

KIKE SARASOLA, "Más ideas y menos másters"





Revisando el otro día la prensa de negocios del Ecuador, me llamó la atención la cantidad de ofertas de másteres y postgrados con precios por decir poco, desorbitantes, los mismos que pueden alcanzar los 16.000 dólares o más. Una barbaridad, considerando que muchos padres con mucha ilusión están dispuestos a hacer cualquier sacrificio con tal de darles un futuro digno a sus hijos pero la realidad es que, luego aquellos rimbombantes títulos terminan en la gaveta de algún armario ya que es sabido por todos que en Ecuador existen, -por poner ejemplos- demasiados expertos en administración de empresas para pocas empresas o doctores que luego tienen que trabajar de taxistas ante el exceso de profesionales en estas ramas.

La revista incluía además, casi en su totalidad y como si de una ironía se tratase, historias de pequeños microempresarios que contaban de aliños, galletas, perros, tejidos, chocolates, helados, zapatos, ponchos, etc., quienes indudablemente y a tenor de lo que contaban, habían logrado un éxito más personal que económico, al montar pequeñas empresas que luego de invertir en su proyecto un pequeño capital producto de los ahorros o de la ayuda familiar, pero eso sí, con ganas de hacer algo novedoso, han generado trabajo y millones de dólares a las arcas del país.

Esto pone en evidencia sin duda, que los estudios universitarios -que si bien es cierto son necesarios para el desarrollo del país- tampoco son la panacea, por cuanto existen personas que no han querido o no han podido terminar sus estudios universitarios y sin embargo, han creado su propia empresa y pueden vivir perfectamente de ello.

Todo esto me ha hecho recordar de personas sin preparación universitaria que han tenido éxito aquí en España y son referentes a seguir, tal es el caso del empresario Kike Sarasola, dueño de la famosa empresa de hotelería ROOM MATE considerado ejemplo de innovación, modernidad y lujo, quien además ha compartido su experiencia en un libro con un título más que revelador: “Más ideas y menos másters”, el mismo que plasma las ideas y los pensamientos que le han llevado a ser el triunfador que es.

Y es así, que en el libro y en entrevistas que ha ofrecido, se queja que los jóvenes de hoy sólo piensen en títulos que si bien es cierto son necesarios, les atiborran de teorías que nada tienen que ver con sus instintos.

Sarasola como he dicho, no terminó sus estudios universitarios y a lo mucho que llegó es a ser campeón olímpico, lo que sin duda influenció poderosamente en su visión de negocios. Él confiesa que siempre fue una persona ávida de emprendimiento y por lo tal razón, buscó cómo hacer cosas diferentes que le diviertan y que las hagan únicas.

Por lo mismo. cuenta que un buen día, conversando con un amigo y con su marido acerca de sus ideales que como clientes esperaban recibir de un buen hotel, luego de analizarlo profundamente, decidieron aplicar estos ideales creando su propio concepto de hoteles es decir que sean bonitos, baratos y buenos. Y así nació Room Mate Hotels en la calle Campomanes de Madrid, donde según él, el cliente que llega a estos hoteles siente como si llegaran a la casa de un amigo.

El éxito con su cadena de hoteles considera que se debe a que viven pendientes de lo que se dice de ellos por internet, ya que el cliente se ha vuelto más exigente debido a que está más y mejor informado y aquella información que obtiene, hace que les permita mejorar en cuanto hay una mala crítica, así como perfeccionar en lo que va bien.

Además, cree que también parte del éxito se debe a que se ha potenciado los recursos humanos, al que no ha escatimado gastos en la selección de personal y en su formación, por tal motivo, sus empleados se han constituido en el puntal más importante desde donde ha crecido positivamente la empresa, al sentirse identificados e implicados con la empresa, lo que redunda en la atención al cliente. Es lo que llama “LA INFLUENCIA ENTENDIDA COMO MOTIVACION, ES MAS EFECTIVA QUE LA INVITACIÓN A LA PRODUCTIVIDAD”.

Además, cree que se debe ser positivo ante las adversidades y que un empresario debe crecerse ante la competencia y ante la crisis, prueba de ello es que él últimamente se ha sabido adaptar a la nueva forma de hospedaje como son las viviendas para pocos días, habilitando para ello viviendas para esta modalidad.

Su visión empresarial le ha permitido cosechar premios dentro de su rama, entre las que se encuentra la Medalla al mérito turístico a la Innovación entregado por el gobierno de Canarias, así como de empresas como TRIPADVISOR, El Confidencial, entre otros.

Un verdadero ejemplo de cuando se quiere crear y trabajar, no es necesario teorías pero sí mucho instinto empresarial.

domingo, 13 de noviembre de 2016

HERMANO SOL, HERMANA LUNA






Hoy voy a comentar nuevamente de un tema que me interesa mucho: de cine. Y concretamente, de la película “Hermano Sol, Hermana Luna”.

La vi por primera vez cuando apenas era una adolescente de unos 13 o 14 años, atendiendo a una invitación que nos hicieron a un grupo de alumnas del colegio donde estudiaba. Y verla, provocó una gran conmoción en mi vida no solamente por la belleza estética de la película, llevaba a cabo bajo la magistral puesta en escena por parte del afamado director Franco Zeffirelli, quien ambientó la ciudad medieval italiana de San Gimignano como si fuera Asís, para lo cual contó no solamente con excelentes actores, sino también con una impresionante fotografía, una conmovedora música compuesta por Donovan y un riquísimo diseño de vestuario.

Decía que provocó una conmoción en mi vida, porque sufrí una verdadera conversión cristiana, pese a que me consideraba católica y que en mi familia prevalecían valores cristianos, desde quien sabe cuántas generaciones anteriores.

Y a partir de aquel momento y al no poder volverla a ver en el cine, comencé a profundizar aún más en la vida de Francisco de Asís (1182-1226), a través de varios libros y folletos. En ellos, pude entender mejor el significado de varias escenas y de los diálogos de la misma. Por ejemplo, que el papa Inocencio III magistralmente interpretado por Alex Guinnes, había tenido un sueño la noche anterior a recibir a Francisco, donde observaba como un hombrecillo vestido en harapos sostenía una iglesia que se iba cayendo hacia un lado, lo que él inmediatamente interpretó como lo que Francisco representaría para esa Iglesia descarriada, a partir de entonces, algo que también se me rebeló particularmente, cuando comprendí que no era casualidad que el actual papa Francisco, haya elegido su nombre en un momento en que nuestra iglesia católica, también atravesaba una de las peores crisis que se recuerdan en los últimos tiempos.

Con los años, pude volverla a ver mediante el sistema VHS aunque en muy mala calidad ya que apenas se la podía apreciar de tan regrabada que estaba. Por fin, cuando llegué a España y se comenzaron a digitalizar las películas, pude adquirir una en DVD aunque en un precio prohibitivo. Pero no me importó, porque a partir de allí, la he vuelto a ver repetidas veces, especialmente cuando siento la necesidad personal o espiritual de hacerlo.

Actualmente y con la abundante información existente a través de internet, me interesé por saber ya varios aspectos técnicos de la misma, particularmente en qué año se rodó, si estuvo nominada al Oscar, quiénes fueron sus intérpretes y como son sus aspectos físicos en la actualidad. Lo típico. Así fue como me enteré que la película fue grabada en el año 1972 y que estuvo solamente nominada a mejor dirección artística sin ganarla, también que los dos actores protagonistas fueron escogidos pensando en que tenían que ser desconocidos, para lograr un mayor impacto en el espectador al ver rostros frescos en el cine y que del actor que interpreta a Francisco, Graham Faulkner poco se sabe, apenas unas fotos del estreno de la película y que luego de grabarla hizo unas cuantas más, para dedicarse posteriormente a negocios particulares y de esta manera, mantener a su familia. Actualmente deberá tener 69 años, es decir casi un anciano. De la actriz que interpreta a Clara, Judi Bowker, que siguió dedicándose a la actuación, pero con pocos éxitos y sí existen imágenes de ella, tanto de joven como en la madurez, donde se puede apreciar todavía ese rostro angelical que debió enamorar a toda su época.

Navegando otro poco más corroboro ya, que existe poca información de la película y solamente encuentro una lista que habla de las peores películas del cine, colocándola injustamente a Hermano Sol Hermana Luna en ella, con el pretexto que los diálogos son cortos e incomprensibles. Nada más en desacuerdo.

Para aquellos que como yo, nos consideramos católicos, el guión y los diálogos del que participó en su construcción el mismísimo Zeffirelli, son de una gran riqueza bíblica e histórica, sin contar que las escenas son metáforas de las mismas, como por ejemplo del sueño de Inocencio III mencionado anteriormente, cuando Francisco reconstruye con sus propias manos la iglesia de San Damián perdida en los hermosos valles de la actual Le Marche en la Toscana, o de la escena donde prácticamente se juega la vida por tomar entre sus manos a una insignificante alondra en los tejados de su casa, como símbolo de su descubrimiento del verdadero sentido de la vida.

En fin, la película para mí es toda una obra de arte, que luego de analizarlo bien y de buscarlo incansablemente, prefiero no saber cómo luce actualmente Graham Faulkner. Prefiero recordarlo cuando, como metáfora de su desprendimiento de las posesiones materiales del mundo, se desnuda y escoge a Dios como su verdadero y único padre a quien en su nombre, dedicará el resto de su vida para vivir en la más grande pobreza. Desnudo como hombre, como la gran obra de Dios, en todo su esplendor de juventud y de belleza, con toda la inteligencia y la libertad para escoger lo que mejor le parezca para su vida, como solo un Padre que ama a un hijo, puede permitírselo.

Es decir, como lo hace Dios con nosotros.


domingo, 30 de octubre de 2016

LA PROTECCIÓN DE DATOS PERSONALES EN EL ECUADOR

 Foto: Verne.elpais.com
 Foto: Verne.elpais.com
Foto: Edificio Windsor. www.inforconstruccion.es

Hace algunos años salió una noticia que contaba de un escritor ecuatoriano, que ofrecía una recompensa para recuperar un ordenador suyo el mismo que contenía dos obras literarias inéditas y que lo había extraviado en un autobús en el que se movilizaba por la ciudad. Así mismo, recientemente los medios de comunicación del mundo se hicieron eco con fotografías impactantes incluidas, de una noticia curiosa en el que refería de otro escritor que tuvo que entrar desesperado a su casa en llamas -pese a las advertencias de los bomberos- para recuperar su ordenador que también contenía dos manuscritos literarios que estaban a punto de ser publicados.

Del primer caso no se sabe si respondieron a su llamada o, si por el contrario el que encontró el ordenador destruyó dicha información o en el peor de los casos, que se hubiesen publicado dichas obras con el nombre de otra persona, lo cual se incurriría también en una sustracción de propiedad intelectual. Del segundo caso, se conoció que el escritor salió ileso de la casa en llamas y que no hubo más desgracias que lamentar, porque hubiese sido triste que, a más de perder las obras, se pierda también una valiosa vida humana.

Todo aquello no hubiese sucedido si se hubiesen aplicado ciertos protocolos para proteger datos susceptibles de perderse como son aquellos que se guardan en medios digitales, porque al igual que se hubiesen perdido en un incendio o en un robo, podía también haber entrado un virus y haber hecho desaparecer dicha información, que igual hubiese sido también dramático.

Todo lo anterior me trajo a la memoria del espectacular incendio del edificio “Windsor” de Madrid en el año 2005, que lo destruyó casi totalmente y que, sin embargo, empresas como la consultora Deloitte que ocupaba 22 pisos de los 32, así como el despacho de abogados Garrigues lograron salvar sus documentos ya que realizaron copias de seguridad externa en aplicación obligatoria de la Ley de Protección de Datos española para las empresas. En el caso de los escritores, todo se solucionaba con copiar dichos manuscritos en un pendrive o en un cd y encargarlo en la casa de la abuelita, de la novia o de la persona de más confianza para estos escritores.

La aplicación de la protección de datos en España, vigente a través de la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD) desde el año 1999, es de obligado cumplimiento tanto para personas físicas como para empresas y organismos públicos y privados que dispongan de datos de carácter personal, al considerar que es un derecho fundamental de todas las personas, el poder controlar el uso que se da a nuestros datos personales y la capacidad para disponer y decidir sobre los mismos, evitando de esta manera que su mal uso pueda afectar a nuestro derecho a la intimidad y a nuestros derechos y libertades públicas.

El no cumplimiento o la negligencia en el manejo de los datos, puede suponer fuertes sanciones económicas que pueden ir desde 600 hasta los 600.000 euros dependiendo de la gravedad y del tipo de infracción.

Todo esto lo saco a colación, por cuanto en estos momentos en Ecuador ha propuesto la presidenta de la Asamblea, Gabriela Rivadeneira, el proyecto de Protección de los Derechos a la Intimidad y Privacidad sobre los Datos Personales y que, lamentablemente no se los está debatiendo con la importancia que se merece, ya que parece que es más interesante para los medios, saber si Maduro cae o no del gobierno de Venezuela.

Y es una pena que esto suceda, ya que este tema afecta no solamente a los datos personales que el gobierno recopila sino a todas las empresas y a los ecuatorianos en general, que como vemos en el caso de los escritores, su aplicación y protocolos de protección, sirven incluso para cualquier persona.

Así mismo, me preocupa que a falta de una ley de este tipo en el Ecuador, no sé si se está atentando contra los derechos de las personas cuando por ejemplo veo publicaciones en forma de anuncios a través de los medios que dicen más o menos así: “ que el fulanito tal  -con nombres y apellidos completos-  ya no trabaja en la empresa tal y que cualquier acto que realice esta persona en nombre la misma no se responsabilizan de sus consecuencias” despertando la sospecha en el público en general que el sujeto mencionado realizaba prácticas inmorales y que por tal motivo alertan a la ciudadanía y que, no me llamaría la atención que el sujeto tenga luego serias dificultades para encontrar trabajo con semejante exposición pública de sus datos personales. Así mismo, empresas tanto públicas o privadas que solicitan en los currículums teléfonos y nombres de anteriores jefes de trabajo que luego de tanta inestabilidad laboral y de quien Dios sabe cuántas violaciones a sus derechos laborales se cometieron, entre ellos el famoso “visto bueno”, encima se les de cierta potestad, para que con su opinión decidan el futuro laboral del ex empleado, atentando de esta manera a su legítimo derecho a proteger su intimidad, a sus antecedentes y a tener un trabajo digno.


Por tal razón, espero que se debata y se aporten opiniones y sugerencias a esta ley que afortunadamente está recién presentada y que se informe a la ciudadanía de las ventajas de tenerlo, que como he sabido, ya lo están aplicando en el 67% de países de Sudamérica y que en el caso concreto de Uruguay incluso se ha convocado a un concurso para motivar a niños y jóvenes sobre la importancia de resguardar su información, algo digno de ser imitado.